¿Usted, qué opina?
Los Indígenas en la Universidad
Alvaro Puente Calvo
31/03/2008
En esta parte del mundo, de bosques verdes y de ríos caudalosos nos parece que el agua es inagotable, que es infinita, que sobra. En ocasiones nos asusta su abundancia que anega pueblos y campos, que cubre kilómetros, que arrasa. Sin embargo, en este mismo terruño nuestro, en esta parte del mundo, son cientos de miles los que no tienen agua suficiente, agua buena para vivir. Y más, para algunos ni siquiera existe el agua. Ni buena ni mala, no hay. Por eso se ha instaurado en todo el mundo el día mundial del agua. Ha sido este fin de semana pasado.
¿Sabe usted que más de la mitad de los bolivianos no tienen agua potable a su alcance? ¿Sabe usted cuántos niños y cuántas mujeres recorren kilómetro todos los días para buscar agua? ¿Sabe usted cuántos poblados cruceños se desesperan largos meses del año porque no tienen ni lo elemental para beber? Su ganado muere y ellos, año a año, tienen que medigar medidas de urgencia que les permitan no morir.
Y este panorama no es sólo nuestro. Es universal. Los hombres estamos llegando a consumir más agua de la que tiene a nuestra disposición la naturaleza. Y, por encima de eso, ensuciamos, contaminamos mucha más agua de lo que consumimos.
Los océanos casi cubren el mundo, pero es agua que no sirve. Su sal la hace imposible de beber y la vuelve veneno para las plantas. Las aguas turbias de los ríos tampoco son buenas para el hombre. Las aguas que reciben los desechos de las minas y de la industria, matan toda la vida. El agua que irrumpe e inunda, que arrasa, tampoco es utilizable. Es poca el agua clara, limpia y pura. Es poca el agua sana. Es poca y, cada vez, es menos.
Y, por último, somos pocos los que tenemos agua en abundancia y son más los que no la tienen, los que sufren su ausencia, los que pasan sed o los que al beber se llenan de parásitos o de tierra. Algunos derrochamos y desperdiciamos, mientras otros no tienen una vida plenamente humana porque les falta el elemento más esencial para la vida.
Se ha instaurado un día mundial del agua. Se ha decretado el día del agua para despertarnos y para que seamos más justos, para que el agua llegue a todos. Se ha decretado el día del agua para que nos demos cuenta y cuidemos y ahorremos el agua. Se ha decretado el día internacional del agua para que nos demos cuenta de su escasez y para que no la contaminemos, no la envenenemos. Se ha creado el día del agua, para que la apreciemos, la valoremos, para que agradezcamos a Dios el tesoro que nos ha dado.
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