Morales recibió las facultades para designar de manera interina magistrados, ministros y consejeros en una Ley Transitoria aprobada la semana pasada por la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Los tres órganos del Poder Judicial enfrentan una crisis debido a las vacantes existentes provocadas por las renuncias de varios magistrados que fueron acusados y demandados por presuntos delitos.
Las 18 autoridades judiciales designadas por Morales ocuparán sus cargos hasta la posesión de los nuevos miembros del Tribunal Supremo de Justicia, hasta ahora Corte Suprema, del Tribunal Constitucional y del Control Administrativo Disciplinario de Justicia, hoy Consejo de la Judicatura, que serán electos el 5 de diciembre de este año.
Estudios oficiales, citados por Prensa Latina, señalan que la justicia boliviana está abatida por males como la corrupción, la impunidad, la retardación y el uso indiscriminado de recursos, así como la dilación de procesos.
De acuerdo con esas investigaciones, al menos 429 mil trámites se realizan bajo sospechas de pagos irregulares en busca de dictámenes favorables.
Con relación a la impunidad, en 2005 se registraron mil 634 denuncias contra funcionarios del Órgano Judicial, entre ellas 603 denuncias de casos que involucraban a jueces.
Otro de los males endémicos de la justicia boliviana es la liberación de personas acusadas de haber cometido millonarios desfalcos de dineros estatales mediante acciones de obstrucción y dilación que les dieron tiempo y espacio para huir del país.