Política
Crónica de un resultado anunciado
Interpelación: la ‘Hora Evo’ no aterriza aún en la Asamblea
Hora oficial y testera vacía. Foto/Erbol

Valorar esta noticia: 
Average: 4 (1 vote)
Sábado, 15 Julio, 2017 - 14:45

La convocatoria oficial de la séptima sesión de la Asamblea Ordinaria para un acto interpelatorio al ministro de Desarrollo Productivo Eugenio Rojas, decía sesión a las 06:00 de la mañana –inédita por cierto – pero comenzó casi media hora después en una señal que la “Hora Evo” sellada por el oficialismo, no termina de aterrizar en la Asamblea Legislativa.

La “Hora Evo” fue acuñada por el presidente Evo Morales como un desafío para que los bolivianos dejen atrás el defecto  de la impuntualidad y se encaminen hacia nuevos valores donde la puntualidad, transparencia, honestidad y rectitud de los actos públicos, sean normas cotidianas. Pero no fue así la madrugada de este sábado 15 de julio, vísperas de la Gesta Libertaria paceña.

Con esa idea en la cabeza, el periodista de Erbol salió de su casa a las 05:30 y para llegar a tiempo, cruzó presuroso por plaza San Francisco en medio de las voces madrugadoras que decían “Ceja, Ceja, Electropaz” y el ambiente nada limpio que dejan los carritos sangucheros, que hierven aceite toda la noche al frente la iglesia. No fue obstáculo porque igual llegó a Plaza Murillo.

Allí soplaba un viento helado que obligaba a dos guardias de la UTOP a protegerse en las puertas de la Catedral, y en la otra esquina a una pareja de la misma unidad policial sostenía una amena conversación, a juzgar por la articulación de los brazos. Hasta las 05:20, oscuro todavía, los interiores del Legislativo tenían  las luces apagadas y 10 minutos después se activaron.

Erbol ingresó a las 05:45 pasando el tibio control policial y llegó hasta el Salón Rojo que tenía la puerta cerrada al igual que la Sala de Prensa y 15 minutos después abrieron puertas, donde un funcionario preguntaba a todos: “a dónde va pasar”, sin considerar que a la única parte que conduce el acceso, es al Hemiciclo de la Cámara de Diputados.

Para entonces ya fue activado el circuito cerrado que mostraba imágenes de un hemiciclo vacío. A las 05:46, el único diputado sentado en su curul de suplente era Rafael Quispe, luego ingresó Norma Piérola y seis diputadas de pollera, luciendo sombreros blancos de ala ancha. A las 06:00 solamente se existían ocho asambleístas.

Los asistentes de testera comenzaron a colocar a las 6:10,  los folders de la agenda oficial, mientras personal de seguridad – probablemente de Vicepresidencia – tomaba posesiones de control interior.

Tres minutos después se activaron los ruidosos timbres del Hall del Legislativo y cuando la presidenta de la Cámara Baja, Gabriela Montaño, apareció por unos segundos,  había 27 diputados sentados, sin contar a aquellos que estaban en los pasillos del Hemiciclo o sala de fumadores.

Mientras continuaban sonando los timbres, en los pasillos del Salón Rojo se oyen tacos de alfiler de algunas funcionarias que por el apuro casi resbalan sobre sus pasos; otros diputados llegan con maleta en mano, y algunas con la cartera abierta, guardando sus objetos de cosmetología.

A las 06:23 toma asiento el primer miembro de la directiva, senador secretario, dos minutos después ingresa al Salón Rojo el diputado Manuel Canelas repartiendo amables saludos a los que  encuentra a su paso, luego ingresa su colega Amilkar Barral a las 06:27 y a las 06:28, aparece en testera el presidente de la Asamblea, Álvaro García Linera, acompañado por los presidentes de Senado, José Alberto Gonzales y de Diputados Gabriela Montaño.

Activa el micrófono y el vicepresidente ordena la comprobación del quórum mediante lista de diputados y senadores y en tanto se escuchan nombres, otros asambleístas alcanzan a responder con voz cansina “en sala” o “presente”.  

Los “atrasados” hacen fila al costado izquierdo de testera para firmar lista de asistencia, toman su curul y comienzan activar el whatsapp para chatear. Otros se toman unas selfies y más de uno le pide a su colega que le tome una foto para subir a sus redes sociales.

La circunstancia ameritaba porque era una semana regional, donde los diputados suplentes tienen oportunidad de participar de una sesión de Asamblea pero esta vez de madrugada. La comprobación del quórum acabó a las 6:42, se dio lectura a la correspondencia y a las 6:47 ingresó el ministro interpelado para someterse a prueba de los opositores.

“Previo presidente, previo presidente”, pedía un opositor. Con voz firme y mirada vehemente, García Linera, respondió fuera de micrófonos: “no hay previos” y dio la palabra a la primera interpelante. La intención era rendir un minuto de silencio a las víctimas del asalto a la Joyería de Santa Cruz.

Ya habían participado dos interpelantes y a las 09:06 comenzó a circular un ración de desayuno para los asambleístas. Entre tanto, Rojas continuaba escuchando a los opositores, con la intermitente presencia de García Linera que dejó la testera, mientras los opositores hacían esfuerzos por convencer que la interpelación trataba de un millonario acto de corrupción. 

Los encendidos discursos no tuvieron efecto, por el contrario arrancaron acusaciones de “ladrones, corruptos y cómplices” de ambos lados. El tenso ambiente terminó a las 9:18 con un ministro Rojas ileso de los ataques y aplaudido del oficialismo. 

Los opositores recogieron resignados su derrota y tomaron posesión de las mesas del Salón Rojo, a compartir entre risas un desayuno y comentar el resultado de esta interpelación, lamentando haber madrugado para “este show”.

Así transcurrió la interpelación de madrugada, cuya determinación en fecha y hora es atribución del presidente del Asamblea, que antes programó similares actos para las 09:00 o 10:00 en día sábado. Esta vez citó a la 06:00 de la mañana, pero no había sido “Hora Evo”.

MÁS NOTICIAS
Valorar esta noticia: 
Average: 4 (1 vote)