Opinion
PUERTO BUSCH Y LA GUERRA DEL CHACO
Al Punto
Diego Rojas Castro
Viernes, 9 Junio, 2017 - 09:51

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Los resultados de las guerras dejan, para bien o para mal, una huella permanente en la vida de los países, por lo cual es importante tenerlo en mente para entender nuestro presente. En Bolivia, las dos guerras que más se conservan en la memoria son la Guerra del Pacífico y la Guerra del Chaco. La primera, porque nos dejó enclaustrados, sin acceso a la extensa costa marítima con la cual nació a la vida el país; y la segunda, gracias a los hidrocarburos que hasta hoy sustentan al país, pero hay un motivo igual o más importante que se debería tomar en cuenta: Puerto Busch.

 

Recordemos que Bolivia perdió sus costas y su cualidad marítima debido a la invasión chilena iniciada el 14 de febrero de 1879. Más aún, al haber sellado la pérdida de ese vasto territorio y la salida al océano Pacífico mediante el infausto Tratado de Paz y Amistad de 1904, se convirtió en una cuestión de Estado el poder llegar hasta el océano Atlántico a través del río Paraguay, pero los límites con el vecino país aún no estaban claramente definidos.

 

Por ello, uno de los objetivos más importantes de Bolivia durante la Guerra del Chaco fue llegar al río Paraguay, cosa que no se consiguió mediante la guerra, sino a través del poder de la diplomacia: En 1937 llegó a la presidencia de Bolivia el teniente coronel Germán Busch, y si bien su gobierno fue corto debido a su trágica muerte, durante su gestión se firmó el Tratado de Paz con Paraguay.

 

Gracias a los conocimientos del Dr. Dionisio Foianini Banzer, el ministro de Minas y Petróleos del gobierno de Busch, quedaron los campos petroleros para Bolivia, y sobre todo, el acceso soberano sobre el tan anhelado puerto en el río Paraguay. Busch estaba tan decidido a obtenerlo, que no le importaba romper el cese de hostilidades y volver a entrar en guerra, para lo cual envió 20 mil hombres a la frontera con Paraguay listos para entrar en acción.

 

Puerto Busch está ubicado en el Triángulo Foianini, nombre dado al área ubicada en la frontera de Bolivia con Brasil y Paraguay. Su importancia radica en el hecho de que este territorio está delimitado en uno de sus lados por el río Paraguay, por el que Bolivia posee una ruta de acceso directo a las aguas del océano Atlántico que no involucra atravesar territorio brasilero. Sin embargo, a más de 80 años de transcurrida la contienda bélica que tanto sacrificio costó al país, aún no existe la infraestructura portuaria suficiente para poder exportar a través del río Paraguay.

 

En la actualidad, en el contexto de los bloqueos en Chile que hicieron perder millones de dólares a las exportaciones bolivianas, vuelve a surgir la necesidad urgente de poder salir al océano Atlántico a través del río Paraguay. Y como una luz de esperanza, la empresa ICM SpA de Italia habría planteado al Gobierno un financiamiento de 600 millones de dólares para construir la infraestructura necesaria en Puerto Busch y el proyecto del ferrocarril Motacucito – Mutún – Puerto Busch, con el objetivo de facilitar el comercio exterior del país. La noticia causó revuelo en la institucionalidad cruceña, pero también debería hacerlo en todo el país por las oportunidades que ello brindaría a nivel nacional.

 

Es imperativo hacer de Puerto Busch el proyecto de máxima prioridad para el país. Treinta y dos mil bolivianos tuvieron que morir en la Guerra del Chaco, gracias a lo cual Bolivia tiene salida por el río Paraguay hacia el océano Atlántico, injustamente desaprovechado hasta la fecha.  Ponernos manos a la obra es honrar a esos 32 mil bolivianos cuyos huesos quedaron en las arenas del Chaco y, también, a ese visionario que fue Dionisio Foianini Banzer.

 

 

El autor es ingeniero y docente universitario.