Opinion
LOS MISERABLES CONTRABANDISTAS
Justo y Cabal
VICTOR HUGO MAIDANA ALCOBA
Martes, 28 Marzo, 2017 - 09:57

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“El Contrabando de manera general se puede definir como la entrada, la salida y la venta clandestina de mercancías prohibidas o sometidas a derechos en el que se defrauda a las autoridades locales. También se puede entender como la compra o venta de mercancías evadiendo los aranceles, es decir evadiendo los impuestos, en palabras más sencillas, es una actividad delincuencial que atenta contra la economía de cualquier país, beneficiando a unos cuantos ladrones que se vuelven millonarios, mientras miles de personas sudan la gota gorda todos los días trabajando y pagando sus impuestos”.

Entonces, proteger el contrabando es no más, encubrir al delito y a los delincuentes que se dedican al contrabando.

El 19 de marzo de 2017, a pocos metros de la frontera que divide territorio Chileno y Boliviano, una pandilla de antisociales, en camiones cargados de mercadería, pasaron del territorio Chileno al Boliviano y allí fueron interceptados y detenidos por funcionarios bolivianos de la Aduana Nacional y efectivos del ejército boliviano que tienen la tarea de luchar contra el contrabando”.

Al poco tiempo aparecieron personal de carabineros chilenos y en lugar de detener a los camioneros y a camiones que estaban en ese lugar, detuvieron a los ciudadanos bolivianos, los humillaron, los llevaron a su territorio y allí los juzgaron dándoles una dura sanción cautelar de prisión preventiva con la expectativa de un juicio que tira para largo”.

Ahora  hacen una gran aspa viento en sentido de que el personal boliviano habría estado frenando al contrabando en territorio Chileno y no se dice nada sobre los camiones que con placas chilenas andaban por rutas no autorizadas, es decir por desvíos,  senderos,  chacanchanas, de esos lugares por donde solo el viento y las almas lloran sus desventuras.

Estos camiones pasaron por las narices de muchos funcionarios chilenos, que al final dejaron libres a los contrabandistas y deteniendo a los funcionarios bolivianos que luchan contra el contrabando en esos lugares inhóspitos.

Cuando el delito se ha producido a pocos metros de la frontera las autoridades de ambos lados tendrían que colaborarse mutuamente y detener a los delincuentes para que aclaren su situación.

El desatino de los funcionarios chilenos de ninguna manera es justificable, salvo que sus intenciones sean otras.

No se puede hacer una tormenta con un vaso de agua o es igual, no se puede hacer un conflicto diplomático entre países de un hecho delictivo que debió ser repelido con la colaboración mutua e inmediata   entre las autoridades de un lado y del otro que comparten una misma frontera y tienen la misma obligación de combatir contra el crimen organizado, como es el contrabando.

Chile es un respetable país y Bolivia también lo es, por sobre todas las cosas es un país pacífico, digno y hermano del mundo, más allá de la opinión de los propios con nacionales que dicen que pensar así” es chauvinista y patriotero, no sé por qué lo dirán, pero hablar de la patria inspira siempre profundos sentimientos.

No por unos cuantos miserables contrabandistas los pueblos hermanos tendrían que tener fuertes controversias por causas del contrabando y los contrabandistas.  

La justicia y la verdad se tienen que imponer por sobre todas las cosas, no por la fuerza ni por el abuso, sino por la razón, los compatriotas detenidos, están siendo objeto de muchos apoyos morales de todo lado, eso quiere decir que “No están solos” y si unos pocos los trataron mal hay muchos que respetaran su dignidad.

Las autoridades bolivianas están trabajando en el tema, seguramente obraran con sabiduría, frente a un conflicto desatado por los secuaces de los miserables contrabandistas.