Opinion
PUROS MECANISMOS DE DEFENSA
Ojo al Charque
Constantino Rojas Burgos
Viernes, 22 Septiembre, 2017 - 09:53

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Una serie de discursos y declaraciones a los medios de comunicación de parte de las autoridades de Gobierno que se manifiestan en diferentes contextos, contribuyen a restar confiabilidad y credibilidad de la ciudadanía  y que en las redes sociales reaccionan de manera despectiva, restándole valor y expresando insultos, juicios de valor y adjetivos calificativos de toda naturaleza, que se convierten en una especie de termómetro para medir la percepción de la ciudadanía en torno al Gobierno: Presidente, Vicepresidente, Senadores, Diputados, además de sus dirigentes políticos.

 

Cada vez que las autoridades del gobierno declaran a los medios, se refieren a ideas desatinadas, irracionales y fuera de sentido, decir por ejemplo que “el sol se va a esconder y que la luna se va a poner a llorar”, o que “la oposición son los medios de comunicación”, o “somos pobres, no somos corruptos, cuando muera el nuevo marido de Claudia tendrá que pagar la deuda del departamento” o señalar que la “Independencia de poderes es una doctrina norteamericana” para justificar una reelección por cuarta vez consecutiva, como si la Constitución Política del Estado la habrían aprobado en Estados Unidos.

 

Tal parece que las autoridades hacen esas declaraciones con la intencionalidad de aparecer en la agenda noticiosa de los medios y que se refieren a hechos, personas, acontecimientos históricos, modelo económico como parte del show y del espectáculo para estar presentes en los noticieros. Además,  en el intento de lograr desviar el interés sobre temas que son de preocupación de la ciudadanía: corrupción, narcotráfico, obras mal ejecutadas y que olviden de esos hechos y que más bien se ocupen de las declaraciones que finalmente provocan risa, rabia e impotencia.

 

Estas declaraciones están acompañadas de insultos, adjetivos calificativos, juicios de valor hacia dirigentes políticos que no comulgan con “el proceso de cambio”, descalificando y haciendo referencia a hechos del pasado.  En algunos casos lo hacen con agresividad, sorna o burla que los psicólogos llamarían mecanismos de defensa, que sirven de careta para no ver más allá de sus ojos y de su conciencia, aquellos aspectos que deberían llamarles la atención para buscar una enmienda o para corregirla.

 

Los psicólogos dirían que apelan a estos mecanismos de defensa para evitar o disminuir sentimientos de culpa y remordimientos de la conciencia, a fin de no reconocer y admitir que actúan al margen del respeto de la normativa y la buena costumbre y que buscan justificar sus actos invocando a explicaciones que no tienen sentido ni coherencia y que más bien provocan risa o rabia en la ciudadanía que tiene que aguantarse de esos despropósitos que están fuera de lugar.

 

En otros casos, estos mecanismos de defensa se expresan con cierto negativismo hacía los que piensan diferentes, a través de la crítica, del ataque al contrario y la desvalorización que ya es una característica del actual Gobierno, comparando con que “antes era peor”, para no aceptar que ahora el “proceso de cambio” es igual o es peor que antes en temas de empleo, construcción de hospitales, hechos de corrupción, funcionarios públicos involucrados con el narcotráfico, que otra vez le restan credibilidad a sus discursos o declaraciones que ya nadie se la cree.

 

La Constitución Política del Estado se sustenta en los valores de unidad, inclusión, dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto, complementariedad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, equidad social y de género en la participación, bienestar común, responsabilidad, justicia social  distribución y redistribución de los productos y bienes sociales, para vivir bien”. Nada más certero que cumplan esos Principios, Valores y Fines del Estado.

 

El autor es periodista y docente universitario