Opinion
El vuelco deLenín Moreno
Ojo Crítico
Grover Cardozo
Lunes, 13 Noviembre, 2017 - 09:41

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A las estrategias de  la desestabilización activadas por  los grupos conservadores de América Latina contra gobiernos progresistas, se añade una   altamente peligrosa, pero llegando  -en el caso ecuatoriano- a su expresión más escandalosa, al punto de ser una movida que   hizo sentir  a Rafael Correa, el amargo y salado sabor de la mayor de  todas las corrupciones: la traición.

La traición que está consumando estos días Lenin Moreno contra  el líder de la Revolución Ciudadana ya sale de los cauces  tolerables de la política y  merodea lo más escabroso de esta actividad humana, reponiendo  peligrosamente el descontento del pueblo cuando  afirma con decepción que : “la política  siempre es sucia”.

Alguien sostuvo en  una ocasión “El traidor, esté del lado que esté es lo peor de lo peor”. Dura sentencia que  pone en  evidencia lo vil de esta conducta, que echa por tierra principios y valores de coexistencia entre amigos y militantes que dicen abrazar un mismo objetivo.

Lenin Moreno tenía todo el derecho de discrepar con  el estilo político de Correa, pero para ello debía  tener el valor de crear una corriente en Alianza País,  que cuestione ese estilo e  investigue supuestos   casos de corrupción, casos ante los cuales calló cuanto era vicepresidente y que mencionó recién cuando Correa  lo dejó en su lugar para irse  a la lejana Bélgica.

Los problemas se asomaron  en la política ecuatoriana y  Alianza País,  a pocos días de la posesión deLenín Moreno, cuando este  turbio Presidente, en  un viraje inexplicable, se reuniócon líderes de la oposición y pactó un oscuro acuerdo para dar  gobernabilidad y  estabilidad a su gestión.

 Los opositores  con  dueños de empresas y  medios de comunicación aceptarongustosos el acuerdo  a cambio de una concesión descomunal: que Lenín Moreno gobierne con el programa de los partidos de  la derecha y desbarate progresivamente el poder de Correa en Ecuador.

Quizá la componenda más terrible de cuantas hayan ocurrido en las manoseadas democracias latinoamericanas. Un pacto que deja en coma a la misma democracia, porque echa por el suelo el poder del voto de los ciudadanos ecuatorianos  que  dijeron sí a  la continuidad  de la Revolución Ciudadana.

 

”Moreno hizo en pocas semanas  lo que la derecha no pudo hacer en 10 años en Ecuador”, sostuvo Correa.  La derecha está en el gobierno y entrópor un agujero sombrío ysin que todavía se percate de la gravedad del asunto el  pueblo ecuatoriano. No hace falta ser futurólogo para afirmar que  una crisis política profunda se asoma sobre Ecuador.