Opinion
EL MUTUN Y LOS ELEFANTES DE HIERRO
Sobrevigencias
Alfredo J. Zaconeta Torrico
Jueves, 3 Diciembre, 2015 - 11:33

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Varios fueron los intentos por parte del Estado para hacer realidad la explotación del Mutún, los mismos se remontan desde inicios del siglo XX, sin que ninguna haya prosperado. En aplicación del D.S. 21060, en 1985 se creó la Empresa Metalúrgica del Oriente (EMEDO) que realizó trabajos de explotación, mismos que se extendieron hasta 1993, trabajando a pérdida, periodo en el que se pudo acopiar 350.000 toneladas de concentrados de hierro, que nunca pudieron ser comercializados hasta hoy, por la dificultad en el transporte fluvial por el río Paraguay, dificultad que persiste hasta hoy.

A mediados del año 2005, el multimillonario de origen brasilero, Eike Batista, creó la empresa EBX Siderúrgica de Bolivia, para luego firmar un contrato provisional de riesgo compartido con ZOFRAMAQ, para la construcción de una planta de arrabio (hierro colado), lo curioso es que estos hornos ya habían sido construidos con anterioridad. La polémica que despertó esta intención fue cuando se conoció que para la obtención de arrabio, los hornos funcionarían con carbón vegetal proveniente del Pantanal boliviano, lo que despertó movilizaciones y pronunciamientos de diferentes sectores y organizaciones que al final lograron desbaratar la intención de la EBX.

Posterior a esto hubo dos licitaciones internacionales que fracasaron por diversos factores, lo que derivó en la creación de la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM). En diciembre de 2005, el gobierno de Eduardo Rodríguez realizó una nueva licitación internacional, a la que animados por la escalada de precios del hierro y acero, se presentaron: Mittal Steel Group, EBX Siderúrgica Bolivia, Techint – Siderar, Luneng Shandong y Jindal Steel and Power. Después de muchos incidentes, fue  el gobierno de Evo Morales que adjudicó esta licitación, la hindú Jindal Steel and Power.

La firma del Contrato de Riesgo Compartido del Mutún, recién se la realizó el 18 de julio de 2007. Este contrato establecía que el Estado boliviano participaría en todo el ciclo productivo; pues, se debía seguir una secuencia hasta llegar a obtener acero en planchones, palanquilla y laminados; asimismoestablecía que únicamente se explotaría la mitad de las reservas, comprometiendo a la Jindaluna inversión de $us 2.100 millones, a cambio de una explotación de 1.000 millones de toneladas en 40 años.

Uno de los mayores problemas que se presentó para concretar este proyecto fue la lentitud del Estado en lograr el saneamiento de tierras, paralelo al problema de abastecimiento de gas requerido por la Jindal Steel Bolivia (JSB), lo que “justificó” la mínima inversión hecha por la empresa hindú, lo que motivo al Estado a tomar la decisión de ejecutar las boletas de garantía y derivó en el inicio de un arbitraje internacional por parte de la Jindal, laudo que hasta hoy no se soluciona. Resultado de todo esto los trabajos en este 50% del yacimiento de hierro están paralizados sin fecha para la concreción de un verdadero proyecto.

Bolivia solo representa el 0,6% de toda la demanda de acero de la región y al no producir la materia tiene que importarlo, por ello urge activar el Mutún con celeridad para producir acero de construcción y exportar el excedente.

El consumo de acero laminado en Bolivia es ínfimo a comparación de otros países de la región, llegando a 440.000 toneladas en 2014, con una participación del 0,6% en total de la demanda de acero.La región demanda más de lo que produce. Según los datos de la Asociación Latinoamérica del Acero (Alacero), la producción de acero laminado en la región llegó a 56 millones de toneladas en 2014 y se estima que solo crecerá a 56,8 millones este año. Mientras que la demanda fue de 69,3 millones de toneladas la pasada gestión y se espera que el consumo alcance a 70,6 millones de toneladas este año, es decir un crecimiento del 2%. En este sentido, para cubrir el déficit de la demanda unas 23 millones de toneladas de acero laminado importado llegaron en 2014 y en 2015 se estima que las importaciones lleguen a 24,5 millones, creciendo 6,5%.

Según datos de Alacero, en 2014 América Latina recibió 8,3 millones de toneladas de acero laminado desde China y se estima que en 2015 llegarán 9,7 millones de toneladas desde ese país. Actualmente, China abastece aproximadamente el 14% del consumo de acero de la región. Esto significa que en 2015, América Latina estaría importando 2,7 veces más acero laminado desde China que en 2011.

A este panorama debemos añadir la actual crisis que viene atravesando el mercado de hierro  a nivel mundial, debido al exceso de oferta de hierro con respecto a la demanda, la desaceleración de China y la fortaleza del dólar; efecto negativo en las grandes empresas dedicadas a su explotación.

La cotización del hierro marco la pasada semana  $us 43,6 la tonelada, en este escenario, la minera brasileña Vale SA decidió rebajar su previsión de producción de mineral de hierro para el 2016, en casi un 10%, debido a la presión  por el exceso de oferta mundial que afecto a los precios de este mineral. Esta minera ahora espera producir entre 340 y 350 millones de toneladas métricas en la próxima gestión.

Las grandes productoras de hierro como son BHP Billiton, Vale SA y Rio Tinto, previamente habían desafiado este panorama con la estrategia de incrementar su producción para no sentir los embates de la caída de los precios, que en la gestión 2011, alcanzó un máximo de $us 191 la tonelada;  sin embargo esta estrategia no dio los resultados esperados, ya que la misma causo una mayor caída en el precio internacional del hierro, hecho que produjo severas críticas de parte de inversionistas y legisladores, quienes acusaron a las grandes empresas del hierro de deprimir los precios al extraer más mineral de lo que necesita el mercado.  En la presente semana, la australiana BC Iron Ltd., anunció que  ya se preparaba para dar el paso fuera del rubro del mineral de hierro.

En este escenario de los grandes productores de hierro, el Mutún aún sigue en tinieblas. El Gobierno declaró desierta licitación para desarrollo del Mutún y optó por haceruna invitación directa a la empresa China Sinosteel, mientras tanto,  la administración del presidente Evo Morales decidió cerrar la empresa siderúrgica hasta conseguir un acuerdo con una empresa china que permita su apertura y la explotación del yacimiento de hierro a corto plazo. En alguna ocasión habíamos manifestado que el gobierno debía descartar pugnar en el mercado internacional, y optar por un proyecto de mediana escala, pensado en producir acero de construcción y abastecer el mercado interno; sin embargo el panorama internacional actual, se complica toda intención a futuro para el desarrollo del Mutún, que hasta hoy continúa siendo un “elefante dormido”.