Bancos registran 46 mil operaciones de reprogramación de créditos y se rechazaron solo 240
La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) informó este miércoles que las entidades financieras procesaron 46.000 operaciones de reprogramación y refinanciamiento de créditos desde la emisión del decreto supremo de alivio financiero, mientras que solo 240 solicitudes fueron rechazadas tras la evaluación individual de los casos.
"Se han procesado en el sistema bancario 46 mil operaciones. Esto equivale a decir que se han reprogramado operaciones y se han refinanciado operaciones por un monto aproximado de 3.200 millones de bolivianos", señaló el ejecutivo de Asoban, Nelson Villalobos, en conferencia de prensa.
Remarcó que la aplicación del decreto supremo no es automática y que los clientes deben presentar voluntariamente su solicitud ante la entidad financiera correspondiente.
Respecto a las solicitudes observadas, Villalobos precisó que de las 46.000 operaciones registradas únicamente 240 fueron rechazadas porque correspondían a casos con problemas financieros previos a la coyuntura reciente o cuya capacidad de recuperación era incierta.
"Lo importante es saber que se está atendiendo al 99% de todas las solicitudes que son presentadas a las entidades bancarias", afirmó.
El dirigente explicó que el decreto establece que cada solicitud debe ser evaluada de manera individual, por lo que las medidas de alivio dependen de la situación financiera de cada prestatario.
Entre los beneficios previstos figura un período de gracia de hasta seis meses, durante el cual puede suspenderse el pago de capital e intereses cuando la evaluación así lo justifique. No obstante, aclaró que no todos los casos requieren el plazo máximo.
"Hay situaciones en las que en dos, tres o cuatro meses ya se prevé la rehabilitación o recuperación de las capacidades financieras de los prestatarios y en ese caso no es conveniente aplicar un período de gracia de hasta seis meses", sostuvo.
Asimismo, indicó que las reprogramaciones contemplan el prorrateo de las cuotas correspondientes al período de gracia para evitar incrementos significativos en los pagos mensuales y, cuando sea necesario, la ampliación del plazo del crédito.
Villalobos explicó que el procedimiento comienza con la presentación de una solicitud formal por parte del cliente. Desde ese momento puede acceder a un período de prórroga mientras la entidad financiera analiza su capacidad de pago y determina las condiciones de la reprogramación. Una vez aprobada, ambas partes suscriben las adendas contractuales para aplicar los beneficios.
Añadió que las operaciones reprogramadas conservan la calificación crediticia que tenían al momento de iniciar el proceso, por lo que el beneficio no afecta el historial del prestatario.
Consultado sobre el impacto de estas medidas en el sistema financiero, Villalobos reconoció que las reprogramaciones reducen temporalmente el flujo de ingresos de las entidades bancarias, ya que durante los períodos de gracia no se cobran cuotas de capital ni intereses.
En relación con la mora del sistema financiero, informó que el indicador se mantiene alrededor del 3%, pese a los efectos de los bloqueos registrados en el país.

