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Chuquisaca pierde más de 5.200 estudiantes en un año y las aulas reflejan la migración de las familias

Iván Ramos - Periodismo que Cuenta

La matrícula escolar de Chuquisaca cayó de 159.887 a 154.673 alumnos entre 2025 y 2026, mientras que Sucre perdió 766 estudiantes en el mismo período. Profesionales vinculan el fenómeno con la migración y el deterioro de las condiciones económicas.

LAS AULAS COMIENZAN A VACIARSE
Las cifras oficiales de la Dirección Departamental de Educación muestran un cambio silencioso, pero revelador. Entre 2025 y 2026, Chuquisaca perdió 5.214 estudiantes matriculados en sus distintos subsistemas educativos, una reducción del 3,3% que refleja una tendencia sostenida de descenso.

La matrícula total pasó de 159.887 a 154.673 alumnos, de acuerdo con datos estadísticos del sistema educativo.

El mayor impacto se registró en la educación regular, que concentra la mayor cantidad de estudiantes. En ese nivel, la matrícula disminuyó de 139.789 a 134.814 alumnos, es decir, 4.975 estudiantes menos, equivalente a una caída del 3,6%.

LA EDUCACIÓN SUPERIOR REGISTRA LA MAYOR CAÍDA PORCENTUAL
Aunque en números absolutos la reducción fue menor, la educación superior presentó el descenso proporcional más pronunciado.

La matrícula pasó de 6.734 estudiantes en 2025 a 6.382 en 2026, lo que representa una disminución de 352 alumnos, equivalente al 5,2%.
La educación especial también registró una baja, al pasar de 2.099 a 2.036 estudiantes, una reducción del 3%.

SOLO UN SUBSISTEMA CRECIÓ
En contraste con la tendencia general, la educación alternativa fue el único subsistema que incrementó su matrícula.

Los estudiantes inscritos aumentaron de 11.265 a 11.441, con 176 nuevos matriculados, lo que representa un crecimiento del 1,6%.

SUCRE TAMBIÉN PIERDE ESTUDIANTES: 766 ALUMNOS MENOS EN UN AÑO
El fenómeno también alcanza a la capital del departamento. Sucre perdió 766 estudiantes en el último año, al pasar de 81.340 a 80.574 alumnos matriculados.

Detrás de cada aula con menos estudiantes hay una historia distinta: familias que migran, jóvenes que abandonan sus estudios para incorporarse al mercado laboral o hogares que buscan mejores condiciones de vida fuera de Chuquisaca.

UNA SEÑAL PARA EL FUTURO
Los profesionales advierten que la reducción sostenida de la matrícula no debe interpretarse únicamente como un problema del sistema educativo.

Menos estudiantes también significan menos población joven, menor demanda de servicios, menos futuros profesionales y una reducción del capital humano disponible para el desarrollo regional.

LAS AULAS TAMBIÉN CUENTAN LA HISTORIA DE LA MIGRACIÓN
Para el sacerdote Ricardo Ojeda, director de la Pastoral Social Caritas (Pascar), detrás de las cifras hay familias que parten hacia el Chapare, Santa Cruz, el norte de Chile o el norte de Argentina en busca de oportunidades. En ese camino, muchos niños y adolescentes dejan la escuela o postergan sus estudios. 

La docente universitaria Olga Mary Martínez añade que cada vez menos bachilleres proyectan ingresar a la universidad y optan por migrar para trabajar. Así, la disminución de la matrícula deja de ser solo un indicador educativo y se convierte en el reflejo de una transformación social y económica que vive Chuquisaca.