COLEGIO DE NUTRICIONISTAS
Título: 

Chuquisaca registra 58,7% de anemia en mujeres en edad fértil y la obesidad supera el 50% en Bolivia

Imagen ilustrativa.

Iván Ramos - Periodismo que Cuenta

La presidenta del Colegio de Nutricionistas de Chuquisaca, Liliana Flores, alertó sobre los elevados niveles de anemia, sobrepeso y obesidad. Advirtió que el problema está relacionado con la pobreza, el costo de los alimentos y las dificultades de acceso a una alimentación adecuada.

ANEMIA AFECTA A CASI SEIS DE CADA 10 MUJERES
El 58,7% de las mujeres en edad fértil de Chuquisaca presenta anemia, según datos de la Encuesta Demográfica y de Salud (EDSA) 2023 citados por la presidenta del Colegio de Nutricionistas de Chuquisaca, Liliana Flores.

La cifra ubica al departamento entre los territorios con mayor prevalencia de anemia del país. Flores señaló que Bolivia registra una prevalencia nacional cercana al 60% en mujeres en edad fértil.

La especialista explicó que el indicador corresponde principalmente a la anemia por deficiencia de hierro, un micronutriente que se encuentra en mayor cantidad en alimentos de origen animal, especialmente carnes y vísceras.

EL PRECIO DE LOS ALIMENTOS AGRAVA EL PROBLEMA
Flores relacionó el incremento de la anemia con las dificultades económicas de las familias para acceder a alimentos ricos en hierro. El aumento del precio de la carne de res y sus derivados reduce su consumo, especialmente entre los hogares de menores ingresos.

“Si una familia no tiene el poder adquisitivo para comprar esos alimentos, puede recibir tratamiento y mejorar temporalmente, pero después volverá a presentar anemia”, explicó.

La nutricionista sostuvo que la anemia no debe ser abordada únicamente como un problema médico, sino como un asunto de salud pública y seguridad alimentaria que requiere acciones de prevención, diagnóstico y seguimiento.

NIÑOS CON ANEMIA PUEDEN TENER MENOR RENDIMIENTO ESCOLAR
La falta de hierro puede provocar cansancio, sueño, dolores de cabeza, irritabilidad, pérdida de apetito y palidez, principalmente cuando la anemia alcanza niveles moderados o graves.

En los niños, advirtió Flores, puede estar asociada con un menor desarrollo cognitivo y dificultades para retener información durante el aprendizaje.
La especialista alertó que el problema puede convertirse en un círculo de pobreza: una alimentación deficiente afecta el desarrollo de los niños y, posteriormente, puede limitar su rendimiento educativo y laboral.

LA FALTA DE AGUA POTABLE TAMBIÉN INFLUYE
La situación es más compleja en las zonas rurales, donde la falta de agua potable, alcantarillado y servicios básicos favorece la presencia de parasitosis.

Flores explicó que una persona puede consumir alimentos nutritivos y, aun así, presentar problemas de salud que dificulten el aprovechamiento adecuado de esos nutrientes.

Por ello, planteó fortalecer el monitoreo nutricional, especialmente en niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y adultos mayores, además de mejorar el acceso a diagnóstico y tratamiento.

UNA FAMILIA NECESITA AL MENOS BS 2.500 PARA UNA ALIMENTACIÓN BÁSICA
El Colegio de Nutricionistas realizó un cálculo referencial sobre el costo de una alimentación básica para una familia de cuatro a cinco integrantes. 

Según Flores, se requerían alrededor de Bs 2.500 mensuales para cubrir aproximadamente el 90% de las necesidades alimentarias.

Sin embargo, aclaró que ese cálculo fue realizado antes del incremento del precio de los combustibles, por lo que el monto debería ser actualizado debido al aumento del costo de los productos y del transporte.

La dificultad se profundiza porque una parte importante de la población trabaja en el sector informal y no cuenta con un ingreso equivalente al salario mínimo nacional.

OBESIDAD: LA OTRA CARA DE LA MALNUTRICIÓN
La nutricionista también llamó la atención sobre los niveles de sobrepeso y obesidad. Según los datos citados durante la entrevista, más del 50% de la población boliviana presenta obesidad, mientras que en los hombres el indicador llega al 58%.

Flores aclaró que Chuquisaca presenta niveles algo menores, aunque cercanos a los registrados a escala nacional.

La especialista recordó que la obesidad es considerada una enfermedad y puede estar acompañada por diabetes, hipertensión, hígado graso y síndrome metabólico, además de aumentar el riesgo de enfermedades renales.

“PREVENIR ES MUCHO MÁS BARATO”
Frente a este escenario, Flores sostuvo que la prevención debe ocupar un lugar central en las políticas públicas de salud y nutrición.

“Es mucho más barato prevenir”, señaló al remarcar que el tratamiento de enfermedades asociadas a la mala alimentación genera costos elevados para el sistema de salud.

Para la especialista, enfrentar la anemia y la obesidad requiere la participación coordinada del Gobierno nacional, gobernaciones, municipios y otros sectores, con políticas que no se limiten al tratamiento de las enfermedades, sino que mejoren las condiciones de acceso a una alimentación saludable.

@ErbolDigital

Síguenos en X

Seguir