Cooperación española conmemora 40 años de trabajo con Bolivia
La cooperación de España con Bolivia cumple este año cuatro décadas de trabajo continuo, consolidándose como una de las relaciones bilaterales más estables y relevantes en materia de desarrollo, con una inversión acumulada de aproximadamente 1.500 millones de dólares en ayuda no reembolsable, según nota de prensa institucional.
La relación entre ambos países se remonta a 1986, con la instalación del Instituto de Cooperación Iberoamericana, y se ha fortalecido a través de acuerdos bilaterales suscritos en 1971, 1986 y 1998, además de sucesivas Comisiones Mixtas que han definido las prioridades conjuntas.
Desde la década de 2000, España se ha posicionado como uno de los principales socios de Bolivia, apoyando avances en áreas clave como los derechos de las mujeres y de los pueblos indígenas, el acceso al agua y saneamiento, y el fortalecimiento institucional en sectores como salud, educación, cultura y justicia.
Los recursos han sido canalizados principalmente a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), junto a la cooperación descentralizada, programas de conversión de deuda y organizaciones no gubernamentales de desarrollo, contribuyendo a ampliar infraestructuras, servicios públicos y capacidades estatales.
En la actualidad, la cooperación bilateral se enmarca en el Marco de Asociación País 2022–2026, que prioriza el desarrollo humano sostenible, la transición ecológica justa, la cohesión social, la gobernanza democrática y la igualdad de género, en línea con la Agenda 2030 y el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) de Bolivia.
En el ámbito ambiental, España ha impulsado proyectos de acceso al agua y saneamiento en zonas urbanas y rurales, así como iniciativas de gestión hídrica y adaptación al cambio climático. También ha promovido el desarrollo productivo mediante la agroecología, la diversificación económica y el fortalecimiento de pequeños productores.
En materia social, la cooperación ha respaldado políticas públicas en educación, salud y cultura con enfoque de derechos, priorizando a poblaciones en situación de vulnerabilidad, entre ellas mujeres, jóvenes y pueblos indígenas.
Asimismo, ha contribuido al fortalecimiento del Estado de Derecho mediante el apoyo al sistema judicial, la promoción de la participación ciudadana y el impulso a la igualdad de género, incluyendo acciones para prevenir y erradicar la violencia.
La Embajada de España en Bolivia ha desempeñado un papel central como articuladora de la relación bilateral, facilitando el diálogo político e institucional y promoviendo iniciativas en ámbitos culturales, económicos y democráticos.
La presencia de instancias como la Oficina de la Cooperación Española y el Centro Cultural de España en La Paz, junto con el Centro de Formación en Santa Cruz de la Sierra, refleja el alcance territorial y sectorial de esta cooperación, que involucra también a gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil.
De cara al futuro, España reafirmó su compromiso de continuar apoyando el desarrollo de Bolivia, con miras a la negociación e implementación del nuevo Marco de Asociación País 2027–2030, que buscará profundizar los avances logrados e incorporar nuevos ámbitos de trabajo conjunto.
