Sucre celebrará su primera festividad de la Virgen de Guadalupe como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
La festividad de la Virgen de Guadalupe, una de las expresiones religiosas y culturales más importantes de Sucre, tendrá este 2026 una celebración especial: será la primera desde su inscripción, el 9 de diciembre de 2025, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
El reconocimiento internacional destaca una tradición que reúne cada septiembre a miles de devotos, danzarines y visitantes y que combina devoción religiosa, música, danzas, coplas, vestimentas y prácticas culturales transmitidas durante generaciones. La celebración tiene además una historia de más de cuatro siglos, desde que la imagen fue pintada por fray Diego de Ocaña en 1601.
Uno de los elementos destacados en el expediente presentado ante la UNESCO es la transformación de las expresiones culturales de la festividad. Las coplas dedicadas a la Virgen, que en los primeros siglos se interpretaban en latín, actualmente también se cantan en quechua, mientras que las danzas y vestimentas desarrolladas alrededor de la celebración forman parte de una identidad cultural propia de Sucre.
La festividad se extiende durante todo septiembre, aunque su jornada central es el 8 de septiembre. La programación incluye novenas, misas, la procesión de la imagen, serenatas y una Entrada Folclórica con más de un centenar de fraternidades. El Santuario de la Virgen de Guadalupe, construido en 1617, es uno de los principales espacios de esta devoción.
La propia imagen de la Virgen concentra otro componente patrimonial. Su manto está cubierto de oro, plata y piedras preciosas, además de miles de piezas entregadas como ofrendas o exvotos por sus devotos durante siglos. La tradición también está vinculada a la historia de la ciudad y a las prácticas artesanales desarrolladas en la antigua Villa de La Plata.
Pero la declaratoria de la UNESCO no representa solo un reconocimiento. También implica un compromiso con la salvaguarda de la festividad, la transmisión de sus conocimientos y expresiones y su continuidad entre las nuevas generaciones. Ese es ahora uno de los principales desafíos para las instituciones y comunidades que sostienen la celebración.
En 2026, el Gobierno Autónomo Municipal de Sucre y el Comité Interinstitucional de la Festividad de la Virgen de Guadalupe preparan una programación especial para la primera celebración después de la inscripción. La pregunta que queda abierta es cómo se traducirá el reconocimiento internacional en acciones concretas para preservar una tradición que ha sobrevivido durante más de cuatro siglos.

