CHUQUISACA
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Sucre sin vacunas contra la influenza H3N2 tras primera muerte del año

Iván Ramos - Periodismo que Cuenta

Sucre no cuenta actualmente con vacunas contra la influenza A (H3N2). El jefe departamental de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Julio César Siñani, informó que las dosis podrían llegar en aproximadamente dos semanas y recordó que la provisión es competencia del nivel central del Estado.

La situación se conoce tras el fallecimiento de un joven de 19 años, procedente de Monteagudo, quien se convirtió en la primera víctima de influenza A (H3N2) en Chuquisaca en 2026. Las autoridades aún no confirmaron si corresponde a la variante “K”, que es la que se encuentra bajo sospecha.

El paciente ingresó el martes a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital Santa Bárbara con complicaciones respiratorias severas y falleció horas después, pese a los esfuerzos médicos.

Siñani precisó que este es el primer deceso por influenza registrado en el departamento tras ocho meses sin casos fatales. El último fallecimiento ocurrió en junio de 2025, cuando un adulto mayor con patología de base no superó las complicaciones asociadas al virus.

HANTAVIRUS Y LEPTOSPIROSIS 
Ante el cuadro clínico inicial y por el antecedente epidemiológico, el Servicio Departamental de Salud activó el protocolo de vigilancia para descartar otras enfermedades infecciosas de posible origen zoonótico. Se tomaron muestras para hantavirus y leptospirosis, que fueron enviadas al Centro Nacional de Enfermedades Tropicales (CENETROP) en Santa Cruz. Los resultados oficiales aún están pendientes.

¿QUÉ ES LA INFLUENZA A (H3N2)?
La influenza A (H3N2) es un subtipo del virus influenza A que suele provocar cuadros clínicos más intensos, especialmente en adultos mayores, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas.

El inicio es generalmente brusco. El paciente puede pasar de un estado estable a un deterioro marcado en pocas horas.

Entre los síntomas principales se encuentran fiebre alta (38,5 °C a 40 °C), dolor de cabeza intenso, dolor muscular generalizado, cansancio extremo, dolor de garganta, tos seca persistente, escalofríos y congestión nasal.

En casos graves puede evolucionar a dificultad respiratoria, dolor torácico, neumonía viral primaria o sobreinfección bacteriana, particularmente en grupos de riesgo.

En niños, además de fiebre elevada, pueden presentarse náuseas, vómitos, diarrea, irritabilidad y, en algunos casos, convulsiones febriles.

Las autoridades sanitarias recomiendan acudir de inmediato a un centro de salud ante signos de alarma como dificultad para respirar, fiebre persistente o empeoramiento rápido del estado general.