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Una bailarina que recibió un globazo en Sucre sale de terapia intensiva

Globos con agua. Foto: archivo

Fuente: Periodismo que Cuenta

Willma Llanos, la bailarina que sufrió un impacto de globo durante las festividades del Carnaval de Sucre ha experimentado un cambio significativo en su condición médica. Tras un período crítico en cuidados intensivos, la paciente ha sido trasladada a una sala de medicina interna en el Hospital Obrero Jaime Mendoza de Sucre, según han confirmado fuentes médicas.

"La paciente ha mostrado una mejoría considerable al salir del cuadro crítico en el que se encontraba", declararon los profesionales de la salud a cargo. La transición de cuidados intensivos a una sala de medicina interna se llevó a cabo el 7 de marzo. Sin embargo, se destaca que la recuperación neurológica requerirá un tiempo considerable, junto con sesiones de rehabilitación kinesiomotora para restaurar los movimientos corporales afectados.

El médico a cargo enfatizó la necesidad de un seguimiento constante para monitorear la progresión de la recuperación, particularmente en lo que respecta a la función sensitiva motora y respiratoria. Se ha observado que la paciente presenta secuelas en sus movimientos debido al impacto en el lado izquierdo del cerebro, lo que ha resultado en una disminución de la actividad en esa área.

A pesar de estos desafíos, se señala que la paciente responde a estímulos visuales y es capaz de seguir señales con los ojos, tanto de los médicos como de sus familiares. La mujer, de 27 años de edad, ha estado hospitalizada desde el once de febrero, fecha en la que sufrió el incidente durante la realización del Corso Grande de Sucre.

Como miembro de la pandilla "Flor de Amores", una de las agrupaciones más emblemáticas del Carnaval de Sucre, la bailarina ha recibido un amplio apoyo por parte de los sucrenses y sus seres queridos.

La gravedad de su situación ha requerido múltiples intervenciones y estudios tomográficos, según reveló su familia, que también informó que la afectada tiene una hija de cuatro años. La atención médica y el apoyo continuo de los profesionales y seres queridos son fundamentales en su proceso de recuperación en curso.