HOMILIA DOMINICAL
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Leigue afirma que la soberbia es el mayor problema de los líderes

Arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue. Foto/captura

El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, afirmó este domingo que la soberbia es el mayor problema de los líderes, ya que les impide reconocer sus límites y formar a nuevas personas capaces de asumir responsabilidades. Durante su homilía dominical, sostuvo que quienes se consideran "todopoderosos" o creen que son indispensables terminan perjudicando a la sociedad.

"Ese es el mayor problema que tiene la humanidad o algunas personas. Y cuando hay esa persona así, soberbia, mucho más todavía si piensa que es el líder de todo, hace daño a todo", expresó Leigue. Añadió que es preocupante que existan personas que crean que todo depende exclusivamente de ellas y que se consideren las únicas capaces de conducir un grupo o una comunidad.

El prelado recordó las enseñanzas del papa Francisco sobre el liderazgo y señaló que un verdadero líder no es quien concentra el poder, sino quien comparte sus conocimientos y prepara a otros para continuar el trabajo. "El mejor líder es aquel que forma a otros, no aquel que se siente con todo el poder en sí mismo", remarcó, al advertir que ningún liderazgo es eterno y que la continuidad depende de la capacidad de transmitir experiencia y formar nuevos referentes.

Leigue indicó que esa reflexión no solo debe aplicarse a la política o a las organizaciones, sino también a la familia. Exhortó a los padres a ejercer un liderazgo basado en el acompañamiento, la enseñanza y el ejemplo, en lugar de desentenderse de la formación de sus hijos.

Durante su mensaje, el arzobispo también llamó a los fieles a no centrar su vida únicamente en lo material. Citando la carta de San Pablo a los Romanos, pidió dejarse guiar por el Espíritu y vivir con humildad, siguiendo la invitación de Jesucristo a aprender de su sencillez y mansedumbre.

Reconoció que los problemas sociales no desaparecen de un día para otro, pero animó a la población a no desanimarse y continuar trabajando por soluciones. "No se cansen, sigan adelante, carguen con su cruz y síganme, que yo estoy ahí para aliviarlos, para ayudarlos y piensen que no están solos en el camino", concluyó.