Economía
Transparencia, una tarea pendiente, señalan
YPFB no explica por qué baja la inversión en $us529 MM

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Lunes, 22 Diciembre, 2014 - 16:45

Por Rolando Carvajal

Casi dos semanas después de anunciarse la reducción del presupuesto de inversiones de YPFB para el 2015, la Corporación estatal mantiene la incógnita acerca de los motivos que causaron el recorte. 

La mengua supera los 522 millones de dólares previstos para bonos sociales a la tercera edad, madres y escolares, según cifras gubernamentales, en plena bonanza de ingresos fiscales por la renta de los hidrocarburos, que en ocho años generó al gobierno $us30.700 MM.

El pasado 29 de noviembre, durante el encuentro de ministros del G77 para la gobernanza de los recursos naturales, el presidente de YPFB, Carlos Villegas, anunció en Tarija que el monto a invertir por las operadoras transnacionales y la Corporación totalizaría $us2.500 MM, frente a los $us3.029 MM presupuestados para la gestión que concluye.

El recorte podría afectar a la inversión en exploración de nuevos reservorios, actividad que obtuvo apenas 14% el 2014, y es punto débil de la actual administración que, paradójicamente, ha intensificado la monetización de las alicaídas reservas, sobre todo de gas.

Persiste también la interrogante, además de casos de corrupción en la estatal, el último develado ayer, sobre la ejecución del presupuesto de inversiones 2014, en el contexto de que, el presupuesto general de YPFB, de $us12.700 MM para esta gestión, no presentaba a octubre pasado una ejecución mayor al 60%

Ni hace dos semanas en Tarija ni en otra ocasión anterior, la estatal de hidrocarburos ha informado sobre la ejecución del presupuesto de inversiones en el sector hidrocarburos, que concentra las inversiones nacionales.

Analistas independientes calculan sin embargo que por primera vez se acercaría a un 90%, por desembolsos para plantas separadoras de líquidos y la pendiente industrialización del gas.

Desde el 2007 han transcurrido varias gestiones en que los montos sin ejecutar acumulados sobrepasan los $us2.000 MM, contrariamente a los más de $us13.000 MM programados al 2015, de los cuales se tiene conocimiento de una ejecución de $us5.503 MM al 2013.

Las urgencias de inversión fueron expresadas por el presidente Evo Morales, aún a costa de orden legal y técnico existente, según instrucciones a Carlos Villegas, presidente de la estatal hace dos meses.

“Compañero Carlos, a veces digo: ahora que no estamos en campaña, a veces algunos presidentes, gerentes, están amarrados a la parte legal. Es importante la parte legal, es importante la parte técnica, pero cuando estamos sometidos a una legalidad estarías con las manos amarradas. De verdad, en pequeños y medianos proyectos le meto aunque sea ilegal y luego los legalistas que lo legalicen pues. Sólo esté seguro que no estén robando, métale compañero Carlos. ¿Por qué tiene que tener miedo? Hay que acelerar la inversión y así hay resultado”.

El recorte de la inversión 2015 contrasta con el sustancial aumento por participaciones que obtiene YPFB en el negocio de los hidrocarburos, recursos que alcanzarían a los $us5.300 MM en los últimos ocho años y que al parecer no cuentan con una gestión transparente, según diversos centros de estudios y organizaciones de la sociedad civil.

Esas participaciones de YPFB emergentes de la renegociación de contratos el 2006, constituyen ingreso aparte de las regalías departamentales y el impuesto directo a los hidrocarburos (IDH) definidos el 2005 y conformados por un 50% de la renta petrolera.

Una porción de esas participaciones sería destinada a bonos sociales, calculados entre 300 y 500 millones de dólares anuales en las últimas gestiones, aunque la normativa no está señalada, de acuerdo al último reporte de la Fundación Jubileo, de la Iglesia Católica en Bolivia.

El presupuesto estatal  prevé asignar $us522 MM el 2015 para los bonos sociales Juancito Pinto, Juana Azurduy de Padilla y Renta Dignidad, este último por $us429 MM destinado a  un millón de adultos mayores de 60 años, un promedio de  402  dólares anuales, equivalentes a Bs8 al día.

Falta de transparencia y otros cuestionamientos

Los incrementos de inversión petrolera desde el 2010 han beneficiado mucho más a la explotación de campos para monetizar intensamente las disminuidas reservas y al proyecto de  plantas de separación de líquidos, que no es industrialización, precisamente.

Pero “el  monto destinado a exploración considerando la urgencia de dicha actividad en el país, parece ser insuficiente puesto que solamente representa 14% del total de las inversiones”, según el reporte Situación de los Hidrocarburos, de Jubileo, publicado en octubre de este año.

La falta de una nueva ley que haga operativos los preceptos constitucionales  e incorpore criterios sobre selección de empresas, régimen fiscal en especial lo referido a la participación de YPFB, obligaciones de las partes y otros, añade, resulta un impedimento para un mayor dinamismo en la suscripción de nuevos contratos y por ende en un avance muy lento de la actividad exploratoria.

“Asimismo aún existen varios vacíos legales sobre el uso y destino que YPFB debe dar a la participación  que tiene en las ganancias [por contratos y servicios]. En este aspecto debería estar claramente normado para otorgarle sostenibilidad financiera a la empresa estatal, así como un mecanismo de trasparencia sobre el destino de una porción importante de la porción petrolera”.

Acceso a la información

“Se debe ahondar esfuerzos por facilitar más el acceso a la información del sector por parte de la población a través de la implementación de mecanismos de transparencia que permitan no sólo conocer la situación actual sino también –plantea Jubileo− generar propuestas de política pública por parte de instituciones y organizaciones sociales, a fin de asegurar que los ingresos provenientes de ese sector vayan en beneficio directo de toda la población”.

En ese sentido, la fundación de la Iglesia recuerda que: 

-Todavía no se conocen los resultados de políticas de cambio de matriz energéticas adoptadas en los últimos años.

-Aún resta diseñar mecanismos que permitan una mayor y mejor ejecución de los históricos ingresos petroleros recientes, y facilitar la transferencia de estos ingresos a otros sectores de la economía nacional.

-El Estado se encuentra ante el desafío de lograr una diversificación económica y mejora de las condiciones de vida de la población a partir del uso eficiente de esos recursos.

YPFB “juez y parte”: concentración

Agrega que la concentración de funciones de administración y fiscalización junto a la función operativa del sector hidrocarburos, todo a cargo de YPFB, no constituye una práctica aconsejable para el eficiente desarrollo del proceso hidrocarburífero de un Estado, debido a que no se garantiza cumplimiento de normas, especialidad, objetividad, transparencia y fiscalización imparcial.

En relación al rol fiscalizador de YPFB para efectos impositivos, regalías y participaciones,  la estatal “se convertiría en juez y parte de un mismo proceso al ser el certificador oficial de los volúmenes de hidrocarburos sobre los cuales pagará regalías participaciones e IDH”, por lo que debe existir un ente fiscalizador separado de YPFB, que recomiende al Ministerio la autorización o no de dichos volúmenes cuyas penalidades, si corresponden, deberán ser asumidas por YPFB.

En ese sentido el Ministerio debería erigirse como la instancia del Ejecutivo que dentro del marco de su actual competencia, “tenga como entidades operativas a la Agencia Nacional de Hidrocarburos, constituida en reemplazo de la ex superintendencia, y a la misma YPFB”, y no al revés.

Del 2007 al 2013, la participación de la estatal petrolera boliviana suma $us3.999.8 MM, respecto de los $us30.797 MM que generó en ingresos la comercialización del gas de mayo del 2007 a julio del 2014, cifra destacada por el presidente de YPFB, Carlos Villegas, durante la pasada polémica sobre los costos recuperables reportados por las empresas y reconocidos por YPFB en términos generales.

De acuerdo con especialistas, YPFB participa de ingresos en al menos tres segmentos del caudal petrolero: en su asignación adicional desde el 2007, en los costos recuperables cuando forma parte de una sociedad petrolera y en las ganancias como titular asociado de un contrato.

En 11 años, los ingresos nacionales  treparán de $us22.000 MM a $us67.000 MM sólo en renta hidrocarburífera, según previsiones gubernamentales al 2025.

La retribución de las operadoras, la mayor parte transnacionales,  alcanza a unos $us7.996 MM, sumados los $us4.798 MM oficialmente reconocidos para esos costos, y una utilidad o ganancia de $us3.198 MM entre 2007 y 2013

Esta retribución, paga final o remuneración de las empresas petroleras titulares de los contratos de hidrocarburos, podría sin embargo superar los $us9.700 MM si se agregan $us587 MM en costos recuperables equivalentes de la gestión 2006 y un mínimo estimado de $us650 MM para el 2014, sin contar ganancias de estos años ($us485 MM sólo el 2006).

El presidente de la estatal detalló que entre mayo de 2007 y julio de 2014 YPFB pagó a las petroleras privadas $us4.798 MM y que en ese mismo periodo se generó ingresos por el equivalente a $us30.797 millones, administrados en su mayor parte por el gobierno central y regiones bajo su influencia en gasto corriente.

 

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