¿Qué somos los periodistas para ustedes?

Mercedes Fernández - periodista

Queda uno impactado, sombrío, triste cuando se conoce de un hecho horroroso, violador a la confianza de ser lo que trabajamos.

“La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (CSTPB) denuncian el intento de asesinato del periodista F. Jesús Z.S., ocurrido la madrugada del jueves 12 de febrero, alrededor de la 1:00 a.m., en la ciudad de El Alto”.

Es desesperante saber la noticia del colega periodista de El Alto, quien según denuncia de la ANPB sufrió un intento de asesinato y es que lo secuestraron y le cortaron la lengua para silenciarlo.  ¿No es acaso la peor noticia que recibimos los periodistas en este tiempo de disfraces, más allá de las alegorías carnavalearas?

Yo siento dolor, mucho dolor. Dan ganas de pasar el puente del Topáter y decir ¡que se rinda su abuela carajo!

Nosotros y nosotras, vamos a seguir, cueste lo que cueste. ¿Analizar por dónde seguir y el modo? ¡No vamos a recular!

La forma como el periodista puede ser atacado en su humanidad estremece, porque no somos juguete a cuerda, no somos delincuentes, ¿no somos nadie?

Detrás de cada periodista hay una familia y detrás de nuestra conciencia, la elección que tomamos al estudiar y ejercer esta profesión

Una profesión que nos corta el viento, que necesitamos recibir para airarnos en jornadas largas, que nos apaga el sol cuando queremos sentir su calor, porque también vivimos tiricias de esperanza. Cada día, cuando miramos de frente el dolor de las gentes por las injusticias y un sistema indolente que entrona poder sin almas.

Los periodistas, no sudamos, por sudar. Hay un compromiso de vida, hay campos a los que echamos semillas que llevamos por siglos en las trenzas, para verlos florecer

Este no es un trabajo cualquiera, ni para cualquiera

Esta es una profesión que nos deja arrinconados cuando no nos pagan dignamente por lo que trabajamos, cuando nos roban las horas a costa del verso de obreros 24/ 7.

Llaman “curiosidad” a nuestro deber de preguntar. Castigan la rigurosidad, la investigación periodística. Pareciera que nos quieren embobados con un poder que huele a osamenta.

¡Con quién creen que el periodista esta pues comprometido!  De verdad, ¿Con quién? ¿Acaso no es con el pueblo?

¿no entiende por qué pisamos las calles, una y otra vez, sin importarnos la suela?