Manuel Morales
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), junto al Ministerio de Gobierno, ha publicado el "Monitoreo de Cultivos de Coca 2025 de Bolivia", un documento relevante para cuantificar los cultivos de hoja de coca, la erradicación y las plantaciones ilegales. Sin embargo, el informe contiene un elemento crítico de manipulación de la información con el objetivo de ocultar la expansión de la frontera cocalera ilegal hacia cuatro departamentos de Bolivia: Cochabamba, La Paz, Santa Cruz y Beni.
Esa manipulación opera mediante un mecanismo concreto: la agregación indebida de datos departamentales. Según los autores del informe, los datos de cultivos ilegales de hoja de coca de la Provincia de Ichilo y Manuel María Caballero, en el Departamento de Santa Cruz, y de las Provincias de Moxos y General José Ballivián, en el Departamento de Beni, se registran como parte de las siembras correspondientes al departamento de Cochabamba. En el caso del cultivo de coca en la región de Los Yungas de La Paz, también se incluye parte del Municipio de San Borja, en la Provincia General José Ballivián del Departamento de Beni.
La magnitud de lo que se oculta queda en evidencia al examinar las áreas protegidas afectadas. De 24 áreas protegidas, en 8 se identifican cultivos ilegales: el Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure (PN y TI); el Parque Nacional Carrasco (PN); el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata (PN y ANMI); el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró (PN y ANMI); el Área Natural de Manejo Integrado Nacional Apolobamba (ANMIN); el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi (PN y ANMI); el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado El Choré (PN y ANMI); y el Área Natural de Manejo Integrado Pilón Lajas (ANMI). Resulta llamativo que el Amboró (PN y ANMI) y El Choré (PN y ANMI) estén ubicados en el departamento de Santa Cruz.
La expansión territorial tampoco se limita a las áreas protegidas. En la parte sur del Municipio de San Ignacio, Provincia Moxos del Departamento de Beni (colindante con el Departamento de Cochabamba), se observa una concentración de baja a media de cultivos de coca que varía entre 0,1 y 4 ha/km². En el Departamento de Santa Cruz, específicamente en la Provincia de Ichilo, la concentración de los cultivos de coca se distribuye en la parte central y sur del Municipio de Buena Vista, en el sur del Municipio de San Carlos y en la parte central y sur del Municipio de Yapacaní. En toda la provincia predominan las densidades bajas de cultivos de coca, entre 0,1 y 1 ha/km².
Así, pese a que se consignan datos, estos no se incorporan a las estadísticas departamentales, con lo cual se oculta la expansión de los cultivos ilegales hacia cuatro departamentos. Se supone que los monitoreos de cultivos se realizan de forma satelital y con verificaciones en el lugar, de donde se obtienen mapas y datos estadísticos. ¿Qué sucede si la geografía del cultivo ilícito, excedentario o destinado al narcotráfico no se precisa con el nombre concreto de su ubicación? ¿Cuáles son las razones para manipular esta información?
La denuncia sobre esta manipulación geográfica no es reciente ni aislada. El 10 de marzo de 2025 ya se publicaron datos acerca de la "Explosión de cultivos de hoja de coca en 17 provincias y áreas protegidas" (https://erbol.com.bo/opinion/explosión-de-cultivos-de-hoja-de-coca-en-17-provincias-y-áreas-protegidas). "Resulta que al día de hoy se siembra hoja de coca en 17 Provincias, cinco más en zonas sin autorización, ergo, zonas ilegales que deberían ser erradicadas sin mayor trámite. Las nuevas Provincias son Iturralde en el Departamento de La Paz; Ayopaya en el Departamento de Cochabamba; Provincia Ichilo y Manuel María Caballero en el Departamento de Santa Cruz y en la Provincia Moxos del Beni.
Esta explosión de cultivos ilegales no sólo se presenta en 17 Provincias, sino que se ha expandido de dos a cuatro Departamentos. Durante décadas la opinión pública en Bolivia y a nivel internacional supo que se producía hoja de coca en La Paz y Cochabamba, pero ahora se lo hace en Santa Cruz y Beni. Lo más reprochable, de la información sobre esta explosión, es la actitud de la Oficina Contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas UNODC que esconde estos datos al señalar que los cultivos ilegales de Beni y Santa Cruz forman parte de las estadísticas de registro de Cochabamba. La UNODC le debe una explicación a la ciudadanía boliviana y a la comunidad internacional sobre su accionar completamente repudiable en este tipo de enmascaramiento de la verdadera cobertura de los cultivos excedentarios".
En este contexto queda claro que la agregación de datos departamentales no es un mero error técnico, sino que ocurre en un escenario de alta sensibilidad política, donde la ubicación precisa de los cultivos tiene implicaciones directas para la cooperación internacional, la certificación antidroga y el financiamiento externo. En septiembre de 2026, el presidente Rodrigo Paz se reunió con Bo Mathiasen, director de Operaciones de la UNODC, para fortalecer la cooperación internacional. Mathiasen advirtió que Bolivia ya no debe ser considerada únicamente como país de tránsito, sino también como productor de cocaína, y que concentra el 15% de la cocaína andina.

