POR DECLARACIONES SOBRE EVO
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Zúñiga señala que injerencia externa presionó para su destitución en 2024

Foto de archivo.

El excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, principal acusado en el caso de la asonada militar del 26 de junio de 2024, afirmó que organismos y actores externos presionaron al entonces presidente Luis Arce para destituirlo tras una entrevista televisiva en la que se refirió al expresidente Evo Morales.

En entrevista con el programa La Mañana en Directo de ERBOL, Zúñiga sostuvo que en 2024, tras sus declaraciones en que advirtió con detener a Evo Morales, recibió llamadas de atención de autoridades del Gobierno y que posteriormente fue informado de que el Grupo de Puebla exigía su relevo.

Según su versión, el entonces presidente Arce lo llamó en varias oportunidades el 25 de junio de 2024 para manifestarle su molestia por la situación.

"Me llamó como cuatro o cinco veces el presidente muy molesto y a una de esas me dijo de manera concreta: 'El Grupo de Puebla me está exigiendo que te cambie, atente a las consecuencias'. El ministro de Defensa me llamó como seis veces para llamarme la atención de la manera más amenazante", manifestó.

Entonces el Grupo de Pueblo, integrado por políticos de izquierda de la región, emitió un comunicado para rechazar las declaraciones de Zúñiga contra Evo Morales. 

Zúñiga señaló que esa decisión de destituirlo ya estaba tomada antes de los hechos ocurridos el 26 de junio, aunque evitó responder si esa determinación influyó en los acontecimientos posteriores, al argumentar que ese aspecto forma parte de la investigación judicial en curso.

El exjefe militar reiteró que nunca tuvo la intención de protagonizar un golpe de Estado. "Jamás podría verme comprometido en este tipo de actividades que son netamente políticas. Nosotros simplemente cumplimos una orden de ir de un punto A hacia un punto B", sostuvo.

Asimismo, afirmó que existieron "autoridades maliciosas" que actuaron con otros objetivos, aunque dijo que será la investigación la que determine responsabilidades.

El excomandante del Ejército permaneció cerca de dos años con detención preventiva por el caso de la asonada militar y actualmente cumple detención domiciliaria.