Cuando el diálogo llega tarde: El Alto, capital de los gremiales, aún paga la factura de los bloqueos
Jorge Quispe, Sumando Voces
Durante 51 días, las ferias de El Alto perdieron el bullicio que las caracteriza, miles de talleres apagaron sus máquinas y el comercio informal —del que viven ocho de cada diez alteños— quedó paralizado. Meses después de la crisis, los testimonios y las cifras coinciden en una misma conclusión: cuando el diálogo fracasa, el costo termina recayendo sobre quienes viven de su trabajo diario.

