La Justicia redefine que la sucesión de Añez en 2019 fue una ‘necesidad constitucional’ para evitar un caos mayor
La asunción presidencial de Jeanine Añez en noviembre de 2019, que para unos constituía parte de un golpe de Estado, ahora es reinterpretada por la Justicia como un acto necesario para preservar la democracia.
La sentencia absolutoria del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), a favor de Jeanine Añez, reivindica la sucesión presidencial que se desarrolló en 2019, al considerar que esos actos no constituyeron delito, sino que respondieron a una necesidad constitucional ante el vacío de poder, con la finalidad de preservar el orden democrático y evitar un caos mayor al que existía.

