Opinion
Fraudes y estafas con BitCoin
Al Punto
Diego Rojas Castro
Viernes, 26 Mayo, 2017 - 10:34

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En los últimos días, salió a la luz una nueva estafa piramidal, esta vez asociada a la moneda virtual BitCoin. En El Alto, los estafados llegaron al extremo de quemar los muebles de la oficina implicada en la estafa, e incluso a secuestrar al padre del individuo que habría sido el principal captador de dinero para la estafa piramidal. Esto ha hecho surgir opiniones que satanizan al BitCoin, o que lo llamen por error “el juego BitCoin”, como hizo un conocido canal de televisión.

 

El BitCoin es una moneda virtual lanzada el año 2009 por uno o varios programadores desconocidos, bajo el pseudónimo de “Satoshi Nakamoto”. El año 2012, el Banco Central Europeo (BCE) definió la “moneda virtual” como “un tipo de dinero no regulado, digital, que se emite y por lo general es controlado por sus desarrolladores, y es utilizado y aceptado entre los miembros de una comunidad virtual específica”.

 

Esta moneda cada día ha tomado más fuerza en todo el mundo, como una opción para manejar el dinero y garantizar las transacciones económicas sin depender directamente de las entidades financieras, tanto que Japón ya permite las negociaciones de esta moneda virtual. También, en febrero, el primer banco BitCoin con sede física abrió sus puertas en Viena. El banco permite que las transacciones sean en persona, además cuenta con cajeros automáticos que intercambiar BitCoins y euros.

 

El servicio de BitCoin requiere el uso de billeteras electrónicas para realizar los intercambios financieros con BitCoins. Cada usuario debe tener su propia billetera, y para hacer el pago, tiene que conocer la billetera de destino. Esto provee la característica del anonimato del servicio, puesto que en algunos contextos no se requiere dar la información del propietario y cada persona puede tener el número de BitCoins que desee canjear por su dinero físico. Uno de los principios de las monedas virtuales es garantizar la seguridad y el anonimato de los usuarios.

 

Esto lo saben muy bien los delincuentes, que de un tiempo a esta parte han empezado a extorsionar a víctimas de programas de secuestro de información (ransomware) para liberar archivos cifrados en los propios ordenadores de las víctimas, tal y como hace el infame WannaCry que saltó a la palestra el 12 de mayo, y su temible sucesor EternalRocks que ahora mismo está haciendo de las suyas a nivel mundial.

 

El esquema piramidal con BitCoins es de los más comunes y distribuidos en el mundo, porque usa el crecimiento económico del precio de la moneda para prometer retornos de inversión muy altos en poco tiempo, y por supuesto solicitando traer contactos a su pirámide, el clásico esquema Ponzi. También ilusionan a la gente aprovechándose de un caso excepcional de un noruego que el 2009 compró BitCoins por un valor de 27 dólares y se olvidó del asunto hasta que descubrió que, para el año 2013, había subido a un valor de 980 mil dólares. Esta semana, el valor de un BitCoin es de 2.417 dólares.

 

En conclusión, las monedas virtuales como el BitCoin no son ni buenas ni malas por sí mismas, sino que depende del uso que les den las personas. Han generado un gran cambio en los sistemas financieros del mundo, pero su auge y crecimiento también ha causado que sean objetivos de la ciberdelincuencia y que sean aprovechados para generar fraudes no solo a nivel local, sino también mundial. Los usuarios tienen que ser cautelosos para manejar sus inversiones y tomar con escepticismo las ofertas que fluyen por redes sociales donde prometen exorbitantes ganancias en poco tiempo.

 

 

El autor es ingeniero y docente universitario.