Tinku Verbal

LA IGLESIA Y EVO, ENTRE ATAQUES Y PAPAS

Andrés Gómez Vela

Hace siete años, un 24 de junio, Evo Morales decidió hacer desaparecer la Iglesia Católica porque, a su juicio, es un símbolo vivo del colonialismo europeo. Ante la amenaza, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) respondió que “la Iglesia recibió críticas y acusaciones, tanto en tiempos de dictadura como en democracia, por no ser bien entendida y por tratar de ser fiel al mandato de amor que recibió de Jesucristo". 

Un año después, el 17 de mayo de 2010, Evo visitó al Papa. En la ocasión leyó una carta en la que se describió como “miembro de la Iglesia Católica”. Además, aprovechó la ocasión para quejarse a Bendicto XVI por las críticas de los jerarcas de la Iglesia boliviana, entre ellos, el cardenal Julio Terrazas. 

Días antes de ese viaje al Vaticano, el periodista orureño Jorge Lazzo recordó, en un artículo titulado “Los Pecadillos de Morales”, que éste negó, como Pedro a Cristo, ser católico. Y rememoró que cuando era dirigente cocalero recibió protección de la Iglesia a “la que critica ahora”.  

“No puedo olvidar como llegaba a Oruro el joven dirigente cocalero con una chompa de lana roja con colores combinados y acudía al entonces Obispo de Diócesis, ahora el Cardenal Julio Terrazas, para pedirle que en el local de las Misioneras Cruzadas, se organice una conferencia de prensa para hacer conocer los abusos que cometían contra su sector los umopares”, escribió Lazzo. 

Pasados tres años de la visita de Evo al Papa, su gobierno quiso fundar la denominada Iglesia Católica Apostólica Renovada del Estado Plurinacional. Para ese fin “contrató” al exsacerdote Ariel Ticona, expulsado de la Iglesia por su “mal comportamiento”. Intentaron “ordenarlo” como «arzobispo primado de Bolivia», en el Coliseo de La Coronilla, Cochabamba. Dos personas que asistieron a ese evento contaron que el acto fue un fracaso burdo y desangelado.

El obispo de la Diócesis de Oruro, Monseñor Cristóbal Bialasik, denunció, esa vez, que «el gobierno pretende dividir la fe de los bolivianos». 

En medio de esa estrategia divisionista, aplicada a la Cidob, Conamaq y toda organización independiente, Evo culpó a algunos obispos, el 25 de abril de 2013, de robar las joyas de las virgencitas.   

Por esas fechas, detuvieron a dos sacerdotes y un religioso, tras acusarlos de haber robado las joyas del Santuario de Copacabana. Un año después fueron absueltos por falta de pruebas. ¿Cuál fue la intención de esa cadena de robos? Desprestigiar a la Iglesia. Tiempo después, un sacerdote comentó: “todo fue montado”. 

El 28 de julio de 2013, Evo se fue a Brasil para participar en la Misa de cierre de la Jornada Mundial de la Juventud, donde estaba Francisco. El 6 de septiembre de ese año, el Papa lo  recibió en audiencia, donde fue invitado a visitar Bolivia.

Pasados seis meses, el Gobierno acusó otra vez a la cúpula de la Iglesia de mantener una mentalidad medieval y de ser vocera de la oposición. Día antes, la CEB se había declarado ‘perpleja’ por los casos de extorsión y corrupción revelados aquella vez.

En octubre del año pasado, Evo dijo que se iba a quejar al Papa, documentalmente, de los jerarcas católicos, que, según él, le atacan y lo tratan como su primer "enemigo".

Días después, el 28 de Octubre, Francisco y Evo se volvieron a encontrar en una cena "informal" y "no oficial" en el Vaticano. Algo pasó que nada pasó con la queja, el silencio lo acompañó de vuelta. Luego confirmó la visita de Francisco y jugó por unos días como su vocero. 

En las últimas semanas, Morales, algunos de sus ministros y asambleístas del MAS volvieron a atacar a un miembro de la Iglesia, esta vez al sacerdote Mateo Bautista, a quien llamaron de derecha y opositor por pedir más presupuesto para la salud. La cúpula de la Iglesia  apareció esta vez como mediadora.  

En 20 días más, Francisco llegará a Bolivia, siete años después que Evo quiso hacer desaparecer su Iglesia. 

¿Volvió Evo a la Iglesia como el hijo pródigo o es una jugada más para que el jerarca católico número uno bendiga su re-re-re-re-re-re? 

icono-noticia: 

LA DEMOCRACIA Y LOS MOVIMIENTOS DEL MASISMO

Andrés Gómez Vela

La democracia es el gobierno del pueblo, dice la definición de colegio. Y por pueblo, el romanticismo, entiende a los excluidos del poder. Y la política agrupa en el pueblo a los seres humanos de todos los colores, religiones y cosmovisiones que viven en una sociedad. En última instancia, pueblo es la suma de individuos y colectivos que adquiere una fisonomía jurídica en función del Estado en el que viven.

En un Estado Democrático, como el boliviano, los colectivos se aglutinan, para defender sus intereses, en organizaciones. Por ejemplo, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), las “bartolinas”, los “colonizadores”, las federaciones de cocaleros nacieron para proteger lo suyo frente al poder que administraba el Estado Republicano. 

Es decir, estaban excluidos del poder, por tanto, según el romanticismo político, eran el mismo pueblo. Y según la política real, eran grupos que arroparon sus intereses en el discurso del bien común para disputar el poder en nombre de la mayoría de la sociedad.

Hoy son parte del gobierno y del poder, ergo ya no son, al menos sus dirigentes, el mismo pueblo (siempre en términos del romanticismo político). Tampoco son sólo organizaciones afines al MAS, sino son masistas, porque sus dirigentes Freddy Torrejón (CSUTCB) y  Jhonny Maraza (Colonizadores) anunciaron en febrero de 2014 que iban a registrar 5.5 millones de sus afiliados al MAS. Medio fantasiosos en números, pero se supone que miles de sus afiliados, incluidos cocaleros y bartolinas, pertenecen hoy a un partido, por ende ya no representan a toda la sociedad.

No cuestiono su militancia, sino su práctica política que no es nada democrática, por usar un tono neutro. La acelerada oligarquización que sufrieron en el ejercicio del poder, viviendo más del Estado y no de su trabajo, como aquellos neoliberales a quienes dicen haber expulsado para vivir bien, los alejó, incluso de sus propias bases y, obviamente, de la democracia. 

Si tomamos en cuenta los parámetros de Norberto Bobbio para definir la democracia, estas organizaciones son abiertamente autoritarias, no sólo por quitar su cato de coca a un afiliado que ejerce su libertad de pensamiento y de opinión, sino porque no respetan sus propias reglas que autorizan a un grupo de personas a tomar decisiones colectivas bajo determinados procedimientos.

Por ejemplo, 1) Hay dirigentes eternos que no respetan su periodo de gestión; 2) No permiten la libertad de expresión de sus afiliados; 3) Castigan la disidencia, que al igual que la libertad de opinión, es una virtud de la democracia; 4) Vulneran sus reglas para nominar candidatos porque pesa más la dedocracia; 5) No toleran la crítica, condenan y persiguen a quien la ejercen.       

Como sabemos, por mucho que la democracia tenga un apellido, por citar comunitaria, las decisiones grupales son tomadas por individuos, no por grupos, por ello,  “es indispensable -sostiene Bobbio- que aquellos que están llamados a decidir o a elegir a quienes deberán decidir, se planteen alternativas reales y estén en condiciones de seleccionar entre una u otra”. 

Dicho de otro modo, es necesario que a quienes deciden les sean garantizados los llamados derechos de libertad de expresión, de reunión, de asociación, de otro modo, imposible que participen y decidan. 

En los grupos masistas hay poco o cero respeto a las libertades esenciales para hacer política. Son inconsecuentes con su propia cosmovisión o filosofía de vida; verbigracia, el discurso de la rotación de cargos les vale un pepino.  

En cualquier organización son necesarias ciertas libertades para el correcto ejercicio del poder democrático y el poder democrático es indispensable para garantizar la existencia y la persistencia de aquellas libertades. 

Suena paradójico escuchar a grupos autoritarios hablando de democracia. ¿Cómo el totalitarismo puede profundizar la democracia? Parafraseando el discurso del masismo, ¿cómo puede ser parte del pueblo explotado y oprimido quien es parte del poder (los dirigentes) y vive de los privilegios de ese poder?  

icono-noticia: 

LA FAMILIA Y EL ENCANTO DE SER POLICÍA

Andrés Gómez Vela

Hace casi un año, un oficial de Policía comentó, en una reunión particular, que una buena parte de cadetes que ingresa a la Academia son hijos de padres uniformados con antecedentes o vinculados a actividades ilícitas. “Muy pocos vienen de familias honorables y conscientes de que la profesión de Policía es para cuidar a la sociedad y no para ganar mucho dinero”, remató el oficial.

Al principio me dio la impresión de que exageraba, pero desbarató mi conclusión cuando afirmó: “si no fuera cierto, ¿por qué la policía fue un dolor de cabeza para todos los gobiernos? ¿Por qué todos fracasaron, incluido el actual gobierno (MAS), y ninguno pudo reformarla?”

En esas palabras no sólo había una revelación, sino un sutil pedido de auxilio. En una especie de test de razón lanzo dos preguntas: ¿quiénes postulan y hasta pagan miles de dólares para ingresar a la Academia? ¿Cuál el encanto de ser Policía?

¿Postulan quiénes quieren lucir uniforme y atraer mujeres? Algo de esto hubo antes. Hoy la mentalidad femenina ha cambiado, claro, hay excepciones, pero la mujer inteligente luce sola en cualquier profesión y si quiere, siendo Policía; ya no necesita de alguien para brillar, menos ir colgada de un uniforme, que, por estos días, avergüenza antes de enorgullecer.

¿Postulan hijos de padres y madres policías que quieren que siga la tradición? Hay de éstos, y entre ellos, hay de los que han encontrado en la institución un sistema de enriquecimiento ilícito. No hacen nada para que sus hijos busquen otra profesión pese a que saben que el sueldo, ni siquiera en el grado de General, da para vivir como los “Beverly ricos”, menos para apoltronarse en una mansión de 300 mil dólares o circular en un vehículo de más de 100 mil. 

¿Quieren ser policías los hijos de padres involucrados en contrabando, narcotráfico y otro tipo de actividades ilícitas? Sospecho que sí, y su objetivo es tener “muñeca”, justamente, en la institución que se ocupa de luchar contra esas actividades ilícitas. 

¿Ingresan las personas que quieren sueldo seguro? Conocí a tres bachilleres que postularon a la Escuela Básica para tener un trabajo, aunque con un salario mínimo, pero seguro. Ninguno expresó vocación de vigilar el sueño tranquilo de la ciudadanía, incluso, arriesgando sus propias vidas.

El problema no está en quiénes egresan de la Academia o la Escuela Básica, sino quiénes ingresan y con qué intenciones. Suena discriminatorio, pero la persona que quiere ser policía debería pertenecer a una familia honorable. Ya sé, los delitos son individuales, y nadie puede ser discriminado por las acciones de su familia, pero en este caso hay un bien mayor: el derecho de la sociedad a la seguridad en democracia. 

¡Ah! También conocí a una madre de familia que se opuso a que su hijo sea policía. Al final cedió ante la vocación de su hijo, pero después de una larga sesión de recomendaciones que comenzaron los abuelos, siguieron los tíos, hermanos y hermanas y terminaron papá y mamá. 

Todos coincidieron en algunas frases: “cuidado con traicionar la honestidad de la familia; es una profesión devaluada; te maltratarán tus superiores y los políticos; estarás subordinado; ganarás poco; no considerarán tu inteligencia”. 

¿Por qué la familia? Porque es el primer círculo de control social. Si Mamá y Papá, te permiten cometer injusticias o robar o ellos te dan el mal ejemplo, la familia se convierte en encubridora. En cambio, si te cuestionan al primer intento, la familia se consolida como una cuna de valores y convivencia.  

En lugar de exigir a los cadetes rigurosos exámenes sobre ciencias exactas y otros conocimientos que en el ejercicio de su profesión casi no lo volverán a usar, deberían exponerlos a pruebas científicas de psicología para conocer sus tendencias de justicia, honestidad, ética. 

Entonces, como dijo ese oficial de Policía honesto, la reforma policial comenzará en los cimientos y se habrá sembrado el cambio para dentro de 10 años.  

icono-noticia: 

LA RE-RE-RE-RE-REMENTIRA

Andrés Gómez Vela

Confieso que el día que representantes del masismo prometieron a Bolivia una sola reelección les creí. Era el gobierno del cambio, y no se parecía a sus antecesores que hicieron de la mentira la verdad de sus acciones. Parecían coherentes con la cosmovisión andina que, al estilo griego, establece la rotación en el ejercicio de los cargos públicos.

Recuerdo a Carlos Romero, el 20 de Octubre de 2008, cuando declaró: “algunos partidos han considerado que eso (reelección) era excesivo, (´) el MAS, el Presidente han renunciado a la posibilidad de reproducir el control de la administración pública por la vía electoral en un segundo periodo constitucional después del adelanto de elecciones que se está proponiendo”.

¿Meras palabras? No. Las materializó en un libro (“Del Conflicto al Diálogo: Memorias del Acuerdo Constitucional”, de Carlos Romero, Carlos Börth y Raúl Peñaranda), publicado en marzo de 2009. “Superado el debate acerca de la pertinencia o no de la reelección presidencial, la oposición concentró sus observaciones en torno al cómputo o no del actual periodo constitucional para la contabilización de la reelección”, escribió en la página 24. 

Para despejar dudas, subrayó en la página 29: “a fin de viabilizar el gran pacto político nacional, se aceptó, por parte del oficialismo, que el actual periodo constitucional sea considerado para aplicar la figura de la reelección (...) acerca de la reelección presidencial se acordó contabilizar el actual periodo constitucional”. 

Fue emocionante escuchar al propio Presidente Morales por esos mismos días cuando se comprometió: “Quiero que sepan, por la unidad del país, por la nueva Constitución; la propuesta que hicieron dos constituyentes bajo el pedido de los movimientos sociales como dos reelecciones inmediatas para Evo Morales, yo renuncié por la unidad del país (y) por este proceso de cambio, quiero que sepan, hermanas y hermanos”.

La admiración creció cuando añadió: “Hoy día está en los periódicos; Evo no es ambicioso, Evo no tiene intereses pese al mensaje que hemos recibido ayer, Evo 20 años o más años de presidente, no estamos ahí”. 

Agradecí a la Pachamama por habernos mandado a un político tan coherente.

Por si fuera poco, registró su compromiso en la mismísima Constitución: “El periodo de mandato de la Presidenta o Presidente y de la Vicepresidenta o del Vicepresidente del Estado es de cinco años, y pueden ser reelectos por una sola vez de manera continua” (Art.168).

Por si acaso, el MAS agregó un artículo transitorio: “los mandatos anteriores a la vigencia de esta constitución serán tomados en cuenta a los efectos del cómputo de los nuevos periodos de funciones”. 

¡Sorpresa! En febrero de 2013 negó todo. Es decir, nos mintió. Ese año el masismo violó la Constitución vía Tribunal Constitucional para fabricar la segunda Re.  

En septiembre de 2014 volvieron las promesas. Morales dijo, en una entrevista con El Deber, que después del 2020 iba a abrir un restaurante para ser mesero y cobrar por cada foto.

Esta vez ya no le creí.

Un mes después, en otra entrevista con el periódico El País, no pudo esconder en sus palabras sus intenciones. ¿Será éste su “último mandato”?, preguntó el periodista. Morales respondió que respetará la Constitución. “Entonces, eso significa que ¿será su último mandato?”, repreguntó El País. “Eso significa que vamos a respetar la Constitución”, respondió Morales.

Pero, el rosario de re-re-re-re mentiras siguió. El 25 de abril de este año, Morales pidió a sus bases cocaleras un reemplazante: “Quisiera, de parte de ustedes, (que) desde ahora, (se piense) cómo preparar para que se quede otro compañero de Presidente. Tenemos cinco años para preparar quién va a ser el nuevo Presidente a partir de 2020”.

Ese día me acordé de la fábula “El Pastorcito Mentiroso”.

La mentira necesita de la verdad para ser mentira, como en este caso, donde la verdad es que la re-re-re-re-es una re-mentira que trae el “refe-engaño”. 

Por respeto al ama llulla, Morales debería decir al país que quiere ser Presidente Vitalicio o Inca. 

icono-noticia: 

EL DOCENTE

Andrés Gómez Vela

El docente es la persona que enseña algo que desea aprender. Dicho de otro modo, aprende al mismo tiempo que enseña porque si enseña creyendo saber todo, repite el mismo contenido cada año. Claro, como cree que sabe todo, está seguro que ya no tiene nada que aprender, y si no tiene nada que aprender, no tiene nada nuevo que enseñar. Y una persona de estas características en la Universidad es un peligro para el conocimiento.

No sólo eso, se constituye en un atentado contra la ciencia, que se define y avanza a partir de su propia negación y renovación. Pues, repetir el mismo contenido al pie de la letra cada año, sin variar si quiera los ejemplos, es tocar el techo del crecimiento, y un techo muy chato. En cambio, admitir al estilo Sócrates que sólo sabe que nada sabe, significa que está consciente que necesita conocer cada día más para ensamblar sus enseñanzas entre la vida y en el aula. 

El “profe”, como gustan llamarlo algunos estudiantes, no “enseña” a memorizar porque diferencia muy bien la educación de la instrucción. Entonces, ¿qué hace? Enseña a pensar, luego, a crear y recrear. Pensar es asumir consciencia de la imperfección del conocimiento y la claridad de que es necesario que sea así para evolucionar.

El estudiante que piensa, cuestiona el conocimiento impartido en aulas y si cuestiona, obliga al docente a aprender más para enseñar. El “alumno” que sólo memoriza es cómplice del docente que repite de memoria lo que luego exige a “sus alumnos” a repetir, y si no repiten, los aplaza.

El ser que piensa es un inconforme con los libros que lee o le obligan a leer, y, por su puesto, con lo que le dicen qué es o no es verdad; es un ser creativo porque lo que aprende, lo aplica y al aplicarlo, recrea nuevos conocimientos. Es un ser que delibera con la intención de cruzar razonamientos porque está enterado que la contradicción conduce a nuevos descubrimientos.

Docentes y estudiantes hacen un buen equipo cuando se desafían en cada clase a pensar y a aplicar lo que van aprendiendo para resolver problemas o dificultades. Entonces, el docente no tiene por objetivo aplazar y los estudiantes no se proponen sólo aprobar la materia a como dé lugar.  Ambos se convencen de sus posibilidades infinitas y de sus limitaciones. La nota o el puntaje deja de ser el único parámetro de aprobación, surgen otras variables, entre ellas, el esfuerzo de aprender equivocándose.

El docente enseña con el ejemplo. Por ello, si toma exámenes para aprobar o aplazar a los estudiantes, debe estar dispuesto a dar exámenes para mantener o perder su cargo de docente. Un “profe” universitario que pide lo que no da, pierde la moral para exigir.

Por esa razón, no solamente enseña de los libros, sino desde la vida, desde el ejercicio de su profesión. Pretender enseñar, sin haber salido de las aulas universitarias, es como contar la vida sin haberla vivido con los riesgos y lecciones que ésta da en las calles, en las oficinas, en las ciudades, en los pueblos.

De ese modo, no sólo enseña la materia que imparte, sino, responsabilidad, puntualidad, consecuencia, tenacidad, disciplina, comunicación, justicia, libertad.

El docente no teme ningún examen académico porque ya aprobó con honores en la vida profesional. Tampoco se aferra a la docencia por necesidad, menos busca titularizarse (“docente eterno”) por antigüedad. Es decir, no es docente porque fracasó en el ejercicio de su profesión. Es “profe” universitario porque quiere seguir aprendiendo y porque fue y es exitoso en su carrera.  

Es un ser que forma seres libres, capaces de pensar y cuestionar con nivel a sus mismos “profes” para ayudarles a seguir creciendo.
En resumen, además de formar buenos profesionales, forma buenos seres humanos. 

icono-noticia: 

EL PODER DE QUIEN NOMBRA

Andrés Gómez Vela

El poderoso es aquel cuya palabra pesa más que la ley o su palabra es convertida en ley. Justamente para evitar esta peligrosa disfunción en democracia, las sociedades sabias ponen un límite a ese poder en la Constitución, donde establecen la vigencia del Estado de Derecho asentado en el equilibrio de poderes. 

A saber, la democracia no sólo se resume a una redistribución justa de los ingresos, sino se amplía a una redistribución equilibrada del poder. En última instancia, la democracia es resultado del poder negociado entre sectores y personas con intereses contradictorios, que pueden estar enfrentados en todo menos en las reglas que fijaron para convivir. 

Una de las formas de desequilibrar la democracia es otorgando excesivo poder a una persona. Y aunque usted no lo crea, la acumulación comienza cuando por las manos de un gobernante pasa todo, desde la nominación de candidatos hasta el nombramiento de la jefa de gabinete de un prefecto.

Algunos como Rafael Puente no comparten esa acumulación y prefieren renunciar a un alto cargo a aceptar la imposición desde Palacio de una colaboradora. Sucedió a principios de 2009, cuando Morales quiso que una persona de su confianza, Nelly Pinto, fuera jefa de Gabinete del entonces Prefecto Puente, quien no aceptó el nombramiento porque no tenía la  experiencia suficiente para desempeñar ese cargo. La decisión de Rafo fue muy sana para la democracia, pero muy mala para el nominador. 

Pero no todos reaccionan  así. Algunos ostentan la concentración. En noviembre de 2014, el Viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, declaró que allí  donde “las organizaciones sociales” no puedan ponerse de acuerdo, el Presidente Morales nombrará a los candidatos para las  elecciones subnacionales. El hecho demuestra que en ese partido pesó la decisión de una persona antes que las reglas. Y así fue.

En este último caso usted puede decir con razón que no hay nada que objetar porque es un problema interno de un partido. Pero, el efecto vendrá después, porque ese candidato nombrado a dedo puede convertirse en representante nacional, es decir, en tu representante, siendo en realidad delegado de la persona que lo nominó.

Morales, además de nominar candidatos y jefe de gabinete, ya tiene la atribución constitucional de nombrar  al Contralor, al Presidente del Banco Central, al Procurador, a la máxima autoridad del Órgano de Regulación  de Bancos y Entidades Financieras y a los presidentes de entidades de función económica y social en las cuales interviene el Estado.

Obviamente, tiene la facultad de nombrar a los comandantes de las FFAA y de la Policía, además de proponer la lista de candidatos a generales. 

¡Ah! También designa a sus representantes ante el Órgano Electoral. En esa lista figuran los cuestionados vocales Wilfredo Ovando (TSE), Zenaida Navarro (TED Chuquisaca) y Betzabé Zegarra (TED Tarija). 

De los ministros no vamos a decir nada porque el Presidente debe tener un equipo de confianza. 

Recientemente, el pasado Primero de Mayo, Morales acaba de incluir otro poder de nominación en su ya larga lista. Aprobó un decreto en el que establece que sólo su firma dará existencia a un sindicato. En otras palabras, nomina a autoridades y legisladores y dará vida a los que se supone cuestionarán a esas autoridades para equilibrar poder y exigir mejor representación. 

A saber, el nombramiento da poder a quien da existencia a una persona en un cargo, de tal modo, que luego éste casi siempre está convencido que el que lo nombró le hizo un favor, entonces, debe lealtad a su progenitor político y no a la sociedad para quien, en última instancia, trabaja.   

La última prueba de la disfunción que provoca la acumulación de poder se produjo en el TED Chuquisaca y en el TSE, donde pesó la palabra del poderoso y no de los electores, ni de ley ni de la Constitución.

 

 

 

 

icono-noticia: 

EL DERECHO DEL "GRINGO" FRENTE AL DERECHO DE LOS ELECTORES

Andrés Gómez Vela

El pasado viernes escuche decir al Presidente del Senado, Alberto “Gringo” Gonzales, en el noticiero de Erbol Radio, que los vocales del Tribunal Electoral Departamental (TED) de Chuquisaca actuaron en “derecho” al no contar los votos del FRI y declarar ganador en primera vuelta al candidato de su partido a la Gobernación. Quizás tenga razón, veamos qué dice el derecho al respecto.

Comencemos por la normativa internacional. 

El artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos obliga a los Estados a promover el voto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores (…) para tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas. Los artículos 21 y 23 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Convención Americana Sobre Derechos Humanos subrayan que la voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público. 

El TED Chuquisaca anuló la expresión de una parte del pueblo que votó por el FRI precisamente para que el MAS no tomé la gobernación. 

Los artículos 2 y 7 del Pacto de Derechos Políticos  y el 1  y 24 de la Convención Americana prohíben la discriminación por razones ideológicas y señalan que todas las personas son iguales ante la ley.  El TED favoreció al candidato oficialista y discriminó al postulante de la oposición. 

El Artículo 8 del Pacto indica que toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley. Los vocales del TED ocultaron la apelación de Condori durante 13 días y los del TSE avalaron esa irregularidad con la excusa de la preclusión.

El artículo 23.2. de la Convención Americana establece que “la ley puede reglamentar el ejercicio de los derechos de sufragio exclusivamente por razones de edad, nacionalidad, residencia, idioma, instrucción, capacidad civil o mental, o condena”. No da posibilidad de normar por razón de afinidad política entre jueces electorales y partido. El TED Chuquisaca convirtió en ley su palabra para hacer ganar al candidato de su preferencia.

Veamos ahora la normativa nacional

Los artículos 26 y 209 de la Constitución Política del Estado ratifican lo establecido por los tratados. 

El artículo 1 de la Ley del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) encarga a esta instancia garantizar la democracia en Bolivia. El TED y el TSE hicieron todo lo contrario al desconocer el voto, base de la democracia y el derecho político de los ciudadanos.

El artículo 2 de las esa misma ley obliga al OEP a ser imparcial y a tomar “decisiones sin prejuicios, discriminación o trato diferenciado que favorezca o perjudique de manera deliberada a una persona o colectividad”. Los vocales del TED perjudicaron a un candidato y favorecieron a otro.

Cuando Gonzales dice que esos vocales actuaron en derecho, tal vez se refiere a la Resolución No. 061/2015, aprobada el 26 de marzo por el TED para anular la expresión de los electores por el FRI. Esa resolución no tiene ni un fundamento jurídico. 

Lo peor, el TED no difundió esa resolución hasta el martes 14 de abril, dos semanas después de las elecciones. Es decir, los electores se enteraron que sus votos no iban a contar después de que ya votaron. Esa resolución no entró en vigencia porque no fue publicada en su momento. 

Este accionar truculento violó el artículo 2.1 de la Ley de Régimen Electoral que dice: “Todas las actividades vinculadas al ejercicio de la democracia intercultural son públicas y sus procedimientos garantizan su transparencia. Cualquier persona tiene derecho al acceso irrestricto a la información, salvo caso de reserva expresamente fundada en Ley que defina con precisión sus alcances y límites”.

Por si no fuera poco, el 8 de abril, la vocal Zenaida Navarro del TED Chuquisaca anticipó criterio al señalar que “no debería existir una segunda vuelta, eso yo dije inclusive antes de que se produzcan las propias elecciones”. 

Los afectados pidieron recusación de la vocal, pero sus colegas se negaron y violaron el artículo 220.II de la Ley del Régimen Electoral, que indica como causales de excusa y recusación de las autoridades electorales, “las siguientes (…) inciso (e): haber manifestado su opinión públicamente, con anterioridad al conocimiento de la causa o asunto”. 

En su afán de hacer ganar al MAS, los vocales del TED desconocieron el artículo 173 de la Ley de Régimen Electoral que señala que en la etapa de votación, el jurado electoral es la única autoridad competente para realizar el conteo de votos de la mesa de sufragio y ninguna autoridad "revisará ni repetirá ese acto", lo que quiere decir que los resultados de las mesas de sufragio consignados en las actas de escrutinio y cómputo son definitivos e irrevisables.

Para evitar arbitrariedades, el artículo 178 de la Ley 026 ordena que “los tribunales Electorales Departamentales no podrán, por ningún motivo, modificar los resultados de las mesas de sufragio, salvo la corrección de errores aritméticos en la totalización de votos, de la cual dejarán debida constancia en el Acta”.

Finalmente, la Ley No. 026, en su artículo 161, establece sólo tres tipos de votos: Válido, Blanco y Nulo. El TED Chuquisaca inventó la categoría de “voto no válido” para hacer ganar al MAS.

Por todo lo visto, la decisión del TED no tuvo origen jurídico, ergo debe ser revisado, bajo el amparo del artículo 122 de la CPE porque “son nulos los actos de las personas que usurpen funciones que no les competen, así como los actos de las que ejercen jurisdicción o potestad que no emane de la ley”.

El legislador Gonzales tiene derecho a opinar y el Derecho, a defender a las personas del fraude cometido por cinco vocales del TED Chuquisaca.

El caso no está cerrado, seguirá abierto mientras no se anule todo el proceso viciado y los electores chuquisaqueños asistan a una segunda vuelta para elegir legítimamente a su gobernador.

Antes de concluir, una tarea para usted, cuente la cantidad de artículos y leyes violados por los vocales del TED Chuquisaca, y revise, por favor, las opiniones de los que defienden el fraude; a ver si encuentra al menos un artículo y una ley de respaldo.

 

icono-noticia: 

INDEFENSOS ANTE EL PODER TOTAL

Andrés Gómez Vela

En Bolivia no gobiernan la Constitución ni las leyes, sino un grupo de personas que han terminado de controlar todo, incluso el voto. Aquí van las pruebas.

Caso 1

En diciembre de 2014, el TSE, integrado por Wilma Velasco, Ramiro Paredes, Fanny Rivas, Irineo Zuna, Dina Chuquimia, Marco Ayala y Wilfredo Ovando, aprobó la circular 071, que prohíbe a senadores y diputados del periodo 2010-2015 candidatear en las elecciones del 29 de marzo a los cargos de subgobernador, alcalde, asambleísta y concejal.

La disposición parece correcta porque se enmarca en el artículo 285.I.1, que establece como condición de candidatura “haber residido de forma permanente al menos los dos años inmediatos anteriores a la elección en el DEPARTAMENTO, región o municipio correspondiente”.  

Pero su aplicación fue arbitraria y violatoria del principio “todos somos iguales ante la ley” porque inhabilitó a dos exlegisladores disidentes del MAS (Rebeca Delgado y Eduardo Maldonado) con serias aspiraciones a ganar las alcaldías de Potosí y Cochabamba, y habilitó a dos masistas (Juan Carlos Cejas y Víctor Hugo Vásquez) que no residieron desde hace dos años en el lugar donde se postularon, y hoy son gobernadores electos de Potosí y Oruro.

El TSE no leyó a propósito la parte de la Constitución que dice “elección en el DEPARTAMENTO”, que, por supuesto, se refiere al gobernador.

Los árbitros jugaron en favor del gobierno.

Ante tal arbitrariedad, los afectados interpusieron un Amparo Constitucional. El artículo 129.III de la Constitución establece que la autoridad demandada será citada para que preste información en el plazo máximo de 48 horas desde la presentación de la acción. Los jueces se burlaron de ese plazo y al cabo de un mes, en un caso, y dos, en el otro, convocaron a las audiencias y declararon improcedentes las acciones con argumentos pueriles.

Los jueces se pusieron del lado del MAS.

Caso 2

La Ley de Régimen Electoral, en sus artículos 125 y 126, prohíbe a los candidatos y servidores públicos (Presidente y Vicepresidente) utilizar bienes, recursos y servicios de instituciones públicas en propaganda electoral. Sobraron las denuncias probadas desde el uso de medios de transporte y comunicación hasta sillas; los vocales no les sacaron ni tarjeta amarilla.

Los vocales jugaron de nuevo en favor del partido gobernante.

Caso 3

Nueve días antes de las elecciones del 29 de marzo, el TSE canceló la personalidad Jurídica de UD en Beni porque sus miembros publicaron encuestas no autorizadas y violaron el artículo 136.III de la Ley de Régimen Electoral. Esa decisión inhabilitó 228 candidaturas, entre ellas la de Ernesto Suárez, el favorito para ganar la gobernación.

Fue una decisión legal, pero abusiva y antidemocrática porque dejó en varios municipios benianos sólo a los candidatos del MAS. UD no mostró encuestas municipio por municipio, sino respecto a la gobernación, por tanto el TSE debía cancelar sólo esa candidatura, pero no todas.

Los observadores internacionales quedaron alarmados por esta decisión

El TSE favoreció otra vez al MAS.

Caso 4

Éste fue para vomitar. Los cinco vocales del TED Chuquisaca, Zenaida Navarro Ramos, María Elizabeth Quispe Flores, Norma Concepción Espinoza Trujillo, Ramiro Tinuco Salazar y Aldo Chungara Reyes, anularon el voto de 9.070 electores que apoyaron al Frente Revolucionario de Izquierda (FRI) para hacer ganar en primera vuelta al candidato masista, Esteban Urquizo.

En las urnas, el resultado quedó del siguiente modo: Urquizo 48.91% y Condori, 42.49%. En la mesa, a través de un papelito, hicieron llegar al masista a 50.84%.

Los vocales del TSE ratificaron este fraude, diciendo que ya no pueden hacer nada por el principio de preclusión. La preclusión vale cuando se basa en la ley, no cuando tiene origen antijurídico.

Cero dudas, los vocales se vistieron de azul

La fuente de la democracia está herida y los ciudadanos estamos indefensos. ¿Dónde encontrar justicia si todo está controlado por el gobierno?

Y como bien saben, cuando un solo partido toma la totalidad de los poderes se llama totalitarismo.

icono-noticia: 

IZQUIERDA Y DERECHA, ¿CONCEPTOS CADUCOS?

Andrés Gómez Vela

No conocí hasta hoy, quizás tú, un partido denominado por ejemplo, Movimiento Ciudadano de Derecha. O algo así como Partido Unido de Derecha. Menos, Frente Revolucionario de Derecha. ¿Por qué los derechistas no se identifican abiertamente con ese rótulo? Quizás se avergüenzan y prefieren esconder ese término anatemizado en palabras sin pasado político.

Sin embargo, conocí, seguramente también tú, partidos que alardean su ideología, entre ellos, Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda, Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, Frente Revolucionario de Izquierda, Partido Socialista, Movimiento al Socialismo (MAS). Socialismo, al menos en teoría, es igual a izquierda.

La historia probó que casi todos estos partidos no pudieron materializar su nombre en la vida real, pero ese alarde les sirvió para seducir a un electorado (compuesto en su mayoría por pobres) esperanzado en cambiar su realidad confiando en la palabra izquierda o, en los políticos que abrazaban esa ideología. En ese viaje de esperanza sufrió traiciones, uno de los más recordados lo cometió el MIR, cuando se unió a su verdugo Banzer.

Algo así, pero menos escandaloso se produjo, en el mejor momento del neoliberalismo, 1993-1997, cuando decenas de izquierdistas, incluido “fierreros”, arriaron sus banderas y se pasaron al bando que habían combatido durante años, el MNR (que como partido tiene una rica historia). En otras palabras, se hicieron amigos de sus enemigos ideológicos, futuros “vendepatrias”.

En ese tiempo de ajuste estructural y achicamiento del Estado, el izquierdista estaba devaluado, era visto como un extraviado de la historia. Es más, cargaba la pesada herencia del desastroso gobierno de la Unidad Democrática y Popular (UDP), integrada por comunistas, socialistas y otros izquierdistas. Entonces, era sinónimo de inepto y fracasado.

Antes del gobierno de la UDP, ser izquierdista equivalía a luchador por la democracia y los derechos humanos y connotaba honestidad e integridad moral. Esta imagen volvió recargada con la crisis del neoliberalismo, entre 1999 y 2003, cuando los gobiernos de entonces no respondieron a las demandas del nuevo sujeto histórico: el campesino indígena originario.

La mala hora de la derecha llegó a su clímax entre el 2003 y 2009, cuando gran parte de la población expulsó de Palacio a uno de sus más conspicuos representantes (Goni) y luego, vía urnas, a sus epígonos NFR, PODEMOS.

Ante tal decadencia, los derechistas e, incluso, fascistas, hicieron la inmigración en sentido contrario a lo que sucedió en 1993-1997, vale decir, de la derecha a filas izquierdistas-socialistas, léase MAS. En resumen, se unieron a sus exvíctimas para preservar sus privilegios. Lo más hábiles se subieron al carro ganador apenas olfatearon en 2003 lo que venía.

Así, entre 2002 y 2003, ser de derechas y neoliberal era lo peor, equivalía a ser corrupto, vendepatria, colonizador. En cambio, ser de izquierdas gozaba de la fama que tenía antes de la gestión de la UDP.

Diez años después de ejercicio de poder del MAS y luego de la descomunal  corrupción en municipios, el Fondo Indígena y otras instancias del Estado, ¿cuál será la imagen del izquierdista-socialista? Las palabras adquieren valor según el contexto histórico; visto así los hechos ¿cuánto se habrá devaluado? ¿Cómo afectará al izquierdista la ineficiencia, improvisación, ignorancia y despilfarro en algunos niveles de la administración pública? ¿Habrá desgastado su imagen de defensor de la democracia el abuso de poder, la soberbia, el acoso a medios y periodistas independientes?

Buena parte del electorado ya se convenció que, en el ejercicio de poder, derecha e izquierda vienen a ser lo mismo. Será por ello que en ocho ciudades principales del país eligieron alcaldes que en ningún momento se declararon de izquierdas (lo que no significa que sean de derechas). Y en las gobernaciones también se nota la tendencia.

¿Nacerá un día un partido que alardee su rótulo de derecha? O ¿ya no será necesario porque izquierda y derecha van quedando fuera de la historia?

icono-noticia: 

CONFUCIO, LINCOLN Y HONORINA SOÑARON SU MUERTE

Andrés Gómez Vela

Confucio soñó su muerte a sus 73 años. Allá por el año 479 a.C. soñó que estaba sentando, recibiendo las libaciones.

Me encontraba –dijo-  entre dos columnas. Los de la dinastía Sia, como si todavía reinaran en Palacio, exponían sus muertos sobre la escalera oriental; los de la dinastía Tcheu los exponían sobre la escalera occidental, la que se ofrece a los huéspedes; los de la dinastía In los exponían entre dos columnas: no había allí ni dueños ni huéspedes. Desciendo de los soberanos In: sin duda, voy a morir. Es bueno que así sea, pues ya no queda príncipe inteligente que pueda servirse de mí.

Pocos días después murió, en el año decimosexto de Ngae-Kong de Lu, cuadragésimo primero de Tsing – Oang, cuenta Eustaquio Wilde, en su libro un otoño en Pekín – 1902.

Otra persona famosa que soñó su deceso fue Abraham Lincoln. El presidente de Estados Unidos lo narró a un grupo de amigos en la Casa Blanca. El relato fue registrado por Ward Hill Lamon, jefe de la Policía del Distrito de Columbia, quien se hallaba presente en aquel momento.

Una noche – comenzó Lincoln- cuando me acosté sentí la rigidez de la muerte y en sueños abandoné mi lecho y fui escaleras abajo.

"El silencio era quebrado allí por idéntico sollozar, pero los dolientes eran invisibles”, contó y recordó que comenzó a buscar de dónde provenían esos sollozos.

Seguí hasta la sala oriental – prosiguió-, me encontré con una sorpresa perturbadora. En un catafalco se hallaba un cadáver ataviado con vestiduras funerarias. En su torno, soldados de guardia, y un gentío que miraba con tristeza el cuerpo yacente, cuyo rostro estaba oculto por un lienzo. Otros lloraban con pena profunda.

-¿Quién ha muerto en la Casa Blanca?- pregunté a uno de los soldados.

- El Presidente –me contestó-. Fue muerto por un asesino.

Unos días después, el 14 de abril de 1865, Lincoln fue baleado de muerte en un oído, en el teatro Ford de Washington por John Wilkes Booth, recuerda Jorge Luis Borges en el Libro de Sueños.

Honorina Villalta, cuyo honor proyectó una sombra social insuficiente para gozar de la fama mundial, también soñó su muerte. Noche antes de su partida, el 25 de mayo de 1995, vio en su vigilia que en su cabeza  había otro ser, además de ella, que habitaba su cuerpo, y se ocupaba de borrar las partes más intrascendentes de su memoria. Luego soñó con su papá y mamá, quienes habían muerto hace años en un accidente carretero.

-Vi que las estrellas se iban a dormir, vi a la derecha de mi cama a mamá y, a la izquierda a papá. Vi a los dos mirándome como cuando era una niña. Quería decirles que era mujer desde hace 30 años, pero de mi boca sólo salían palabras sin sonido – narró.

-Mi madre me tomó en brazos –continuó- y por su ombligo me introdujo a su vientre, de donde había salido hace 46 años. 
-Su vientre era una caverna donde habían jeroglíficos, que encerraban un mensaje, pero no sabía cómo descifrarlo. Recogí cada figura, cada dibujo, y lo guardé en los pliegues de mi pollera. En mi caminar, sin darme cuenta, los fui derramando como flores flotantes con raíces aéreos. Cuando di media vuelta la cabeza descifré el mensaje: “Es tiempo de volver de donde viniste” – contó.

Honorina murió horas después de su sueño, cuando un camión marca International se salió del camino y se embarrancó 300 metros en el mismo lugar donde fallecieron su mamá y papá hace 10 años en otro camión y en otro tiempo, pero en la misma fecha, 25 de mayo. 

La adolescente Elvira Ramos contó, en el velorio, el sueño de Honorina, a quien escuchó narrarlo, en quechua, en la charla que tuvo con su mamá horas antes de viajar.

Los sueños van un día por delante de vos. La parte no descubierta que habita en tu cabeza se ausenta de tu cuerpo cada noche para revisar lo que te sucederá ese día.  Depende de vos, si lo tomas en cuenta. 

Y no sé por qué… pero estoy convencido que todas las personas sueñan su muerte un tiempo antes de que llegue, sólo que no todas lo cuentan por miedo a que se haga realidad… o cuando querían contarlo ya no había a quién o ya habían cambiado de planeta.

icono-noticia: 

Páginas