Iglesia Católica llama a redoblar la confianza en el Señor ante la angustia de la crisis
La Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) exhortó este miércoles a la población a redoblar su confianza en Dios frente a la angustia que genera la crisis económica que atraviesa el país. Afirmó que la esperanza cristiana debe sostener a las familias en medio de la incertidumbre, la escasez y la falta de oportunidades.
En un mensaje difundido con motivo del 201 aniversario de la independencia de Bolivia, los obispos expresaron su cercanía con la población y señalaron que comparten tanto las alegrías como las dificultades que viven los ciudadanos.
"Vivimos un tiempo de dura crisis económica que se traduce en angustia por el sustento diario, escasez y falta de oportunidades para los más jóvenes. Como Iglesia, sentimos el dolor del hermano que sufre y la preocupación de los padres de familia que luchan por llevar el pan a sus hogares", señala el pronunciamiento.
Ante ese escenario, la Iglesia Católica sostuvo que la fe constituye una fuente de esperanza y llamó a mantener la confianza en Dios.
"La esperanza cristiana no es un simple optimismo humano, sino la certeza de que Dios camina con su pueblo y no lo abandona. Es en la dificultad donde estamos llamados a redoblar nuestra confianza en el Señor, quien nos sostiene y nos impulsa a seguir adelante", agrega el documento.
Los obispos también destacaron el mensaje enviado por el Papa León XIV con ocasión de la efeméride nacional, mediante una carta dirigida al presidente Rodrigo Paz, en la que el pontífice transmitió sus felicitaciones a las instituciones y a los bolivianos.
Según la CEB, el Santo Padre expresó sus deseos de bienestar y prosperidad para el país y elevó oraciones para que Bolivia pueda "caminar juntos, cada vez más, por senderos de justicia, paz y auténtica solidaridad".
En esa línea, exhortó a las autoridades y a los diferentes líderes a orientar sus decisiones hacia la justicia social, con prioridad para los sectores más vulnerables. Asimismo, convocó a fortalecer la solidaridad mediante la práctica de la caridad y el compartir con generosidad.
También hizo un llamado a dejar de lado las divisiones para construir espacios de diálogo y entendimiento.
Finalmente, los obispos encomendaron el destino del país a la protección de la Virgen de Copacabana y pidieron que su intercesión alcance para la nación sabiduría, paz y reconciliación.

