Transición en medio de reproches de “terquedad” y “desorden”: Arias presentó 274 carpetas a Dockweiler
La incidentada transición de la Alcaldía de La Paz tuvo otro capítulo la noche de este viernes, cuando el saliente Iván Arias presentó a César Dockweiler un total de 274 carpetas y un código QR para acceder a información del Gobierno Municipal.
Los reproches entre ambos se expresaron tanto durante el acto de entrega como después. Incluso horas antes ya se habían registrado entredichos, cuando Dockweiler ingresó a predios de la Alcaldía, donde Arias alistada los documentos, generando momentos de tensión.
Durante el acto con las carpetas en Palacio Consistorial, Arias pidió disculpas por las discrepancias y aclaró que la transición no estaba cerrada, sino que iba a continuar. Aseveró que había un acta de los notarios de ambas partes, para dar fe de la entrega de información.
Dockweiler, a su turno, negó que la notaria de su parte haya expresado conformidad y, es más, señaló que había deficiencias en las carpetas con la presencia de hojas en blanco que habían sido foliadas.
Aclaró también que no es toda la información requerida y aseguró que de esa manera no podría recibir las carpetas.
Arias respondió que se actuó de buena fe y aseguró que no está engañando a Dockweiler. Lamentó que el electo intente proyectarse como un “erudito”.
El alcalde en funciones acogió la propuesta del electo de que los equipos de ambos se reúnan el fin de semana para avanzar en la transición.
Sin embargo, después del acto, ambos desataron sus reproches por separado.
Arias acusó a Dockweiler de hacer una “mala política” y tener la intención de obstaculizar.
El alcalde consideró que su sucesor buscará echarle la culpa los siguientes seis meses y dijo que le está faltando “ubicación”.
Arias atribuyó a Dockweiler una “terquedad”, similar a las de los dirigentes de Emaverde, que mientras se reunían seguían alentando movilizaciones en afueras de la Alcaldía en demanda de pagos.
Dockweiler afirmó que el proceso de transición está “desordenado” de parte de la gestión saliente y ratificó que está susceptible porque la información a entregarse está incompleta.
“No vamos a ceder un solo centímetro”, aseveró el alcalde electo, quien además dijo que se iba con un sabor “poco amargo” y con la incertidumbre respecto a las reuniones de equipos que deberían realizarse.
