Opinion
NO: MENSAJE, LIDERAZGO, CALLES
Serotonina
Ivan Arias Duran
Viernes, 29 Enero, 2016 - 15:45

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A 20 días del referéndum del 21 de febrero (21F), las encuestas muestran que, desde los que postulan el NO, deben aclarar el mensaje del 21F, mostrar los nuevos liderazgos y tomar las calles creativamente.

Aclarar el mensaje: en el referéndum del 21F está en juego aceptar o no aceptar el cambio de la constitución para que beneficie a dos personas. Este es el motivo, la causa, el objetivo del referéndum y no hay que perderlo de vista. Los bolivianos y bolivianas este 21F estamos decidiendo entre respetar la CPE o cambiarla y acomodarla para el beneficio de un grupo de personas que buscan eternizarse, a como dé lugar, en el poder.

En el referéndum del 21F se decide si se va a cambiar el artículo 168 de la nueva Constitución para favorecer a dos personas para que sigan postulándose más tiempo del que señala la Constitución. Ya lo hicieron por tres veces (2005-20010-2014) y quieren hacerlo por cuarta vez (2019-2025). El año 2009, el Presidente juró respetar la CPE por más de 50 años y no cumplió su palabra al volverse a postular para las elecciones del 2014. En esa oportunidad también dijo que no volvería a postularse porque se iría a su chaco con el “Cholango” y Bru (ex alcalde Yacuiba) a abrir un restaurant. Pero, ahora, otra vez, lo está haciendo para quedarse hasta el 2025. No cumple su palabra.

La CPE, en su artículo 168, dice que solamente se puede reelegir una vez al Presidente. También dice que se la puede reformar mediante referendo pero siempre que se sigan ciertos procedimientos para evitar que se manipulen las reglas por capricho y favoritismo político. No se han cumplido varios de esos procedimientos, pero el Tribunal Supremo Constitucional no ha hecho caso a los reclamos y ha aprobado el referendo. Los ciudadanos y ciudadanas que este 21F voten por el NO, están pidiendo que se respete la CPE y las normas de convivencia democrática. No se puede cambiar las leyes y reglas de juego para satisfacer los caprichos de dos personas. Las reglas del juego deben ser respetadas por todas las partes porque si no se desata el caos y, luego, cada uno quiere imponer su propia ley.

Tener bien claro que este 21F no es una elección presidencial. NO es elección para presidentes. Después del 21F, el actual Gobierno va a continuar su mandato hasta el 22 de enero del 2019. Después del 21F el sol va seguir saliendo, la luna va seguir iluminando y no te van a quitar tu casa. No es un plebiscito a favor o en contra del actual Gobierno. Es una consulta para ver si los bolivianos optamos por el camino de respeto o no a la CPE y las leyes.

Liderazgos: este 21F estamos definiendo también si se abre o no se abre el camino a la renovación en todos los espacios y frentes (oficialistas y no oficialistas) para que nunca más se eternicen personas y grupos en espacios de poder sin dejar que otros surjan. Las consecuencias de que un gobierno tenga todo el poder y busque eternizarse son: prepotencia, abuso, corrupción, estancamiento, despilfarro y estrangulamiento de nuevos liderazgos en favor de “reyes intocables”. Venezuela es el mejor ejemplo de donde terminan los gobiernos que tienen todo el poder.

La campaña en la práctica cotidiana tiene que mostrar que el pasado no volverá y que los que impulsan el NO son parte de una nueva generación que busca un cambio y renovación en la forma de hacer política y esto se expresa, entre otras cosas, en que se ponga un alto a la confrontación y odio entre bolivianos. Cambio y renovación porque está cansada de los abusos (de las autoridades que violan la CPE, las reglas de juego y normas de convivencia colectiva. Cambio y renovación en los líderes políticos, evitando que unas cuantas personas se enquisten en los espacios de poder.

Tomar las calles: bajo las anteriores premisas, la campaña no debe ser confrontacional sino más bien inclusiva y consensual. Es decir, se debe salir del terreno de la confrontación en el que el oficialismo se mueve y tiene alineadas todas sus fuerzas humanas, discursivas y logísticas. El oficialismo tiene todas las de ganar en ese terreno y por ello se esfuerza por llevar a sus contendores a jugar con sus reglas y en su propio espacio. Los que están optando por el NO, deben crear su propio escenario, su propio discurso, sus propias reglas, su propio terreno y alinear a sus militantes, simpatizantes y aliados en ese desafío: no caer en la confrontación, el insulto, la deshonra, el bochorno.

Como se puede deducir, esto pasa por la asunción de una nueva forma de concebir la política y su práctica. El núcleo de la campaña por el NO, por lo tanto, no debe centrarse en atacar y ofender, sino en explicar, escuchar, concertar y convencer que lo que platea es por y para el bien común. Esto obliga a que los mensajes y la forma de expresarlos, no sean como una típica y aburrida clase de matemática sino una alegre y creativa clase al estilo del gran  maestro de  materias exactas Jaime Escalante ( 1930-2010). Se debe apelar a la razón, a partir de corazón, de la cotidianeidad, de lo que entra por los sentidos.

En función de estos principios generales, se debe tener acciones que publiciten el NO desde todos los medios con creatividad, fe, esperanza, alegría, amor y decisión. Las calles, las redes inundadas de creatividad, canciones, arte y amor. Solo la alegría destierra el miedo y la incertidumbre. Con alegría se reparten mejor las esperanzas y, al final, todos sabemos que el amor es crecer y cambiar juntos.

Ivan Arias Duran
Ciudadano de la Republica Plurinacional de Bolivia.