Testimonio de un vecino en El Alto: “La gente bloquea sin saber por qué; les preguntas y no tienen noción”
En medio de los puntos de bloqueo reinstalados en El Alto y el despliegue del operativo “Corredor Humanitario Banderas Blancas”, el testimonio de un vecino de la comunidad de Samo en ruta a la tranca Achica Arriba sobre la carretera La Paz-Oruro, refleja las dificultades cotidianas que enfrentan cientos de personas para llegar a sus fuentes de trabajo y cumplir con sus actividades diarias.
El ciudadano relató que debe trasladarse hasta La Ceja de El Alto, un recorrido de varios kilómetros que habitualmente toma unos 45 minutos en movilidad, pero que ahora se ha visto obligado a realizar en gran parte a pie debido a los bloqueos.
Durante su testimonio, cuestionó el accionar de algunos manifestantes y sostuvo que muchas personas participan de las medidas de presión sin conocer con claridad las razones de la movilización.
A continuación, el diálogo sostenido durante la cobertura realizada en el sector.
¿A dónde se dirige?
-Estoy rumbo a mi trabajo ubicado en La Ceja de El Alto; tengo que caminar desde aquí, desde Samo, no nos dejan pasar, ni dejan que entre (el carro gasero), nada. La gente de ahí no tiene gas a domicilio, quiere que entre gas y el transporte y peor es la cosa. No deja la gente, tampoco sabe por qué están bloqueando. Les preguntas y no tienen noción por qué es el bloqueo. No se dan cuenta.
¿Usted no está de acuerdo con el bloqueo?
-No, para nada, yo no estoy de acuerdo con el bloqueo, claro que el gobierno tiene sus falencias, pero a este extremo…
La Policía procedió al desbloqueo en horas de la mañana, limpiando el camino, pero los bloqueadores vienen por detrás y vuelven a retomar la carretera.
¿Se rearticula la gente entonces?
-Sí, se rearticula, pero no son en masa grande, son unos cuantos, cuatro personas, cinco personas y se ponen agresivos y arrojan piedras. Y nosotros, como estamos a pie, no podemos estar peleándonos con ellos.
¿Hasta dónde tiene que ir ahora usted?
-Hasta La Ceja de El Alto.
¿Va a ir caminando?
Sí, sí, hasta donde encuentre movilidad, si no hay, a pie.
¿Cómo ha hecho esta semana?
-Así, ida y vuelta a pie.
Tiene que cumplir con sus actividades.
Verdad, porque no hay de otra, tengo que cumplir mi trabajo, tengo un horario de entrada y salida. Tengo familia a quien mantener.
Los productos también de canasta familiar se han elevado bastante, ¿verdad?
Bastante, bastante. Por un sueldo que no alcanza. Y vaya a saber usted cómo estarán otras personas que venden, no sé, dulcecitos o verduritas que se ganan 20 bolivianos al día, ¿qué van a hacer?
¿Cómo se llama este punto?
Este es Samo. Más adentro es Cruce Layuri. Estás en Cruce Samo, ahorita.
Tras la conversación, el vecino, que prefirió mantenerse encapuchado para evitar ser reconocido, retomó su trayecto a pie y sin certezas de encontrar transporte urbano, una realidad compartida por varios trabajadores de medios digitales y convencionales que también debieron recorrer largas distancias caminando para llegar a los puntos de desbloqueo en Ventilla y Samo
