Violencia contra la Mujer

¿ SERA FALSO O VERDADERO…?

Victor Hugo Maidana Alcoba

La semana pasada la noticia  se escribió en la Asamblea Departamental de La paz, el presidente de este cuerpo deliberante  y fiscalizador departamental, fue acusado de agredir brutalmente  a su cónyuge.

El supuesto violento presidente de la asamblea, desapareció del mapa hasta que reapareció pidiendo disculpas a las mujeres en una conferencia de prensa.

Lo curioso del caso fue que después de tanto quoruruchi (desorden)  el asambleísta reapareció haciendo empanaditas con su esposa, como diciendo aquí no pasó nada, todo es político, que les pasa, el maridito  enamoradito, mostrando su cara de angelito.

La nota de color la puso la madre de la supuesta mujer masacrada, la suegra del supuesto pegador, que apareció en la conferencia de prensa, denunciado la golpiza que recibió su hija, mientras la esposa agredida se empeñaba en decirle a su madre que todo estaba bien.

Lo que pasó parece una fantasía, o un invento de un cuenta cuentos, pero que sucedió en la realidad, como para pensar en lo acaecido.

Una historia muy parecida a lo que mostraban las clásicas revistas, “lágrimas y risas, la mal querida, casos de la vida real o nocturno”, cuyos contenidos casi siempre mostraban a un  marido aguardentoso iracundo de bronca, que pateaba y apuñeteaba a su mujer a su regalado gusto y después de haber descargado su brutalidad sobre la humanidad de la mujer, se mostraba cariñoso como el oso, tapando sus huevadas con una rosita que era bien recibida por su mujer, con una sonrisa en los labios y los ojos moreteados.

Entre tanto la suegra con los cachirulos en la cabeza (ruleros)  correteada al fulano con un fuslero en la mano, para darle su merecido al yerno  pegador.

Esto también hace recuerdo a un par de chistes, que posiblemente  paso en un renombrado programa de radio, donde una mujer se fue a quejar de las pateaduras que le propinaba su marido y cuando el locutor le preguntaba, ¿que buscaba en la radio ?, ella respondía; ¡que quería la reconstrucción de los hechos!.

También esa otra broma que da cuenta de otra pareja que un día llego a una comisaria, la mujer estaba con  claras muestras de haber sido víctima de una golpiza, entonces el comisario le pregunto; ¿Señora, por qué se hace lastimar de esa manera?... la mujer presurosa contesto, ¡tiene derecho es mi marido……!

Lógicamente los simpáticos ejemplos que se señalan, para el chiste están bien, no debían suceder en la realidad pero suceden por lo visto.

Aquí las cosas, no habían sido solo de las novelas, habían sabido ocurrir en la realidad, la muestra está en la asamblea Departamental de La Paz, donde ciertos personajes ganan por hacer escándalos y gana bien, sueldos, aguinaldos y dobles aguinaldos. ¡Qué lindo ganar plata por no hacer nada!.

Lo sucedido seguramente seguirá siendo noticia en los próximos días,  para escribir páginas y más páginas llenas de especulaciones, donde seguramente muchos sacaran buena ventaja quienes gustan de escribir para los que disfrutan con las desgracias y sufrimientos ajenos.

Se tendría que abrir alguna investigación ¿acaso no es delito golpear a las mujeres?, si hay un responsable, este no tendría  por qué estar tragando del presupuesto del estado.

Hay mucha gente con buenos méritos profesionales que no encuentra trabajo, como lo va a encontrar si algunos manqha gastos y traga de baldes, andan usurpando el lugar de personas que se queman las pestañas estudiando y tienen que andar tocando las puertas en busca de una migaja y ni siquiera eso encuentran.

En fin, de una cosa se puede estar seguros que existe, aquello que se dice;  en quechua: “mientras más Maqhanacu hay más munanacu” es decir; “mientras más me quieres más me pegas”, ¿será  cierto o mentira…?.

GRACIAS Y HASTA LA PROXIMA CUANDO VULEVA  PARA HABLAR JUSTO Y CABAL.

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EL HASTÍO DE LO REPUGNANTE

Drina Ergueta

Hay gente que da asco. No es posible definirlo de otra manera, es gente que genera un desprecio tal, que provoca tanta náusea y tanto enojo por sus acciones primarias, crueles e insensibles. Crean situaciones repugnantes y dolorosas y que, pese a ello, suman y siguen sucediendo y son tantas que hastían. Entonces parece que quieren vencer por cansancio.

Sí, estoy hablando de Gabriel Parada Castro, concejal de Cobija, de sus secuaces de parranda y de delito filmado y wasapeo. Qué asco dan y seguro que millones de mujeres y hombres también los ven así, repugnantes; sin embargo, parece que no a todos les provoca igual repulsión ellos y lo que hacen ¿Por qué?

Es gente ignorante, sin estudios, por eso hacen lo que hacen, dirán algunos. Casualmente, hace poco se publicó un estudio, de esos que elaboran los gringos, donde 86 universitarios estadounidenses respondieron y revelaron que un tercio de ellos obligaría a una mujer a tener relaciones sexuales en una “situación que no trajera consecuencias”, situación que no reconocen como violación.

Parada Castro, un dirigente mototaxista hecho Concejal Municipal por el partido de gobierno, en realidad no se diferencia mucho de otros que nacieron en mejor posición social y que tienen las mismas reacciones y acciones frente a una mujer indefensa, salvo que puede que cuiden más de no hacerlo público.

Se ha informado que al menos otros 178 hombres cometieron violaciones y abusos sexuales este año en Bolivia. Al menos otros 400 cometieron delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes el año pasado. Además están los que asesinaron a 54 mujeres en 2014 y los otros que este año también cegaron vidas femeninas, siendo la última víctima la candidata a concejala Toribia Cruz que habría muerto a manos de su pareja. 

En general, en las legislaciones del mundo occidental, la violación es sancionada y se considera tal si el acto sexual se produce a la fuerza, estando la mujer inconsciente o si está amenazada de alguna manera. Es diversa la consideración estricta de cuándo es violación y cuándo es agresión sexual o abuso deshonesto, entre otras variantes donde también interviene la edad de la víctima. Para una mujer que lo sufre, seguramente está muy claro.

Al ser delito, las violaciones se hacen a escondidas. Las violaciones se hacen públicas cuando se trata de castigo a otros, a “los dueños” de los cuerpos de esas mujeres, es el caso de las guerras donde no se busca sólo violar y saciarse, sino principalmente humillar y mancillar al enemigo en los cuerpos de sus mujeres, madres, hijas y hermanas. Mujeres botines de guerra.

El machismo coloca a la mujer como una propiedad, como una mercancía de cambio, como un bien a cuidar, como un terreno a arrebatar y como un lugar a ensuciar con la finalidad de dañar al propietario. Muchas veces el varón ofendido vela más por su honor que por el estado de salud física y psicológica de la víctima.

Ocurren violaciones “aleccionadoras” que se dan a conocer porque los perpetradores consideran que son ejemplo para un entorno determinado, como puede ocurrir a mujeres que no se quedan “en el sitio que les corresponde” o a personas lesbianas o gays.

Una mujer soltera o sola tiene ese riesgo. La calle es un peligro. La noche está prohibida. Ella es considerada, además, una invitación para un violador. Una mujer casada no entra en la categoría de víctima si el perpetrador es el marido.

La violación tiene tantos años como la historia y generalmente quien la comete asegura tener una justificación: se castiga al enemigo, se enseña a la mujer no se porta bien, la niña quería iniciarse, se le hace un favor a la lesbiana, la soltera se lo ha buscado por coqueta, el marido ejerció su derecho…

La sociedad machista naturaliza la violación y muchos violadores o violadores en potencia, como los universitarios del estudio, se lo creen, tanto que cuando los detienen y los acusan es posible que piensen que no hicieron nada malo, como es aprovecharse de una mujer borracha o drogada.

Quien muestra o hace gala de una violación es que la considera un trofeo, una hazaña que, además, refuerza su situación de poder, su hombría. Es alguien que se siente poderoso, fuera de la ley, y entonces quiere que se sepa. Lo publica por watsap.

Gabriel Parada Castro, junto a sus compañeros, se creyó poderoso y ahora está detenido.

Da asco lo que hizo, con el agravante de la indefensión de la víctima que quedará herida para siempre, y da más repulsión porque es representante de un gremio de trabajadores, porque es un servidor público, se debe a quienes le han votado, y representa al partido político poderoso del gobierno. A todos ellos ha ensuciado y todos ahora deben ver cómo hacer para limpiarse.

El padre Lluís Espinal i Camps, que esta semana habría cumplido años, escribió algo que se puede aplicar frente al hastío de lo asqueroso: “Tenemos el vicio de acostumbrarnos a todo, ya no nos indignan las villas miseria, ni la esclavitud de los siringueros, ni los millones de muertos de hambre…  sobre todo, que no nos acostumbremos a ver las injusticias, sin que se nos encienda la ira y la actuación”.

@DrinaErgueta

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Género
Pese a que la ley 348 tipifica y sanciona 16 formas de violencia hacia la mujer, aún se observan varias falencias en su aplicación. Tal es el caso de la televisión, que sigue utilizando el cuerpo femenino con el sólo propósito de subir su rating.
Género
Familiares de una mujer embarazada de 8 meses, quien presuntamente fuera agredida por el esposo, realizaron una protesta pidiendo justicia. Luego varias denuncias sentadas hace más de dos meses, recién ayer policías y fiscales se presentaron para evaluar el caso.
Género
“En 2014 se registraron alrededor de 6.700 denuncias de violencia contra las mujeres y en los primeros días del año 2015 ya se atendieron más de 100 denuncias, donde el detonante principal fue el consumo de bebidas alcohólicas por los festejos de fin de año”, declaró Murillo.
Género
El 26 de noviembre de 2014, día de la no violencia hacia las mujeres, a las 6 de la mañana se izó la bandera, hubo una misa y una feria en puertas de la Alcaldía Quemada de la ciudad de El Alto, fue una forma de protesta. Pese a ello, aún no se percibe el trabajo de los operadores de justicia alteños.
Género
El informe detalla que las agresiones físicas y sexuales afectan principalmente a mujeres que tienen entre 15 y 49 años de edad. La prevalencia de este problema varía de país en país y afecta desde un 15% hasta un 71% de la población femenina.
Género
El informe del Observatorio “Manuela” del CIDEM señala que los departamentos con cifras más altas de muertes de mujeres son La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Según los datos, del 100% de feminicidios, el 60,19% son de tipo íntimo o conyugal, 21,36% sexual, 7,27%, infantil 13,59% y familiar 3,88%.
Género
El Fiscal General, Ramiro Guerrero, informó que a partir de este miércoles todo establecimiento de salud está en la obligación de emitir un Certificado Único Gratuito a favor de toda mujer que haya sufrido algún tipo de violencia.

LA VIOLENCIA NACE EN CASA, DEBE MORIR EN CASA

Andrés Gómez Vela

Cuando Hernán se enteró que su segundo bebé era mujer sugirió a su esposa regalarlo. Como todo varón erecto en una sociedad con cimientos patriarcales, quería otro varón porque “una mujer no vale nada”. El día que su mamá le contó ese episodio, Alina conoció las penumbras de la depresión y cada vez que  recuerda esa asfixiante frase cruza el desierto de la rabia y sube la cuesta de la impotencia. 

En una comunidad colgada en el olvido, Fernando tuvo 10 hijas, no porque él quería ampliar su cuota de población en la Tierra, o porque su esposa, Lourdes, tenía una divina vocación de madre, sino porque el patriarca buscaba un hijo varón para eternizar su ilustre apellido. Ensayó todas las cábalas posibles, desde el desenfreno en plena luna llena hasta las más inéditas kamasútricas posiciones sexuales, pero Dios, si tuvo tiempo para ocuparse de esta minucia, le mandó con la soberbia del destino una preciosa decena de bebés de sexo femenino.

Fernando es hoy un cariñoso abuelo, pero rumia en el abismo de su silencio, que aumenta el volumen de los gritos de sus amigos, “chancletero”, “chancletero”, el hecho de que ninguno de sus nietos lleve su apellido hacia el tiempo sin fin.

La escuela de la vida, esa que los pobres de neuronas dicen que enseña mejor que la universidad, tiene profesores con déficit de inteligencia porque reproducen la arquitectura de la sociedad patriarcal, que va procreando en serie gente como Hernán y Fernando.

En la otra orilla de los usos y costumbres -a la que también llaman cultura algunos generosos intelectuales para igualar a los que acumularon hora tras hora conocimientos con los que ni lo buscaron- está la filosofía que no resuelve problemas sino que, en contra flecha, los genera para obligar a la gente a pensar. Sí, a pensar como condición previa para ejercer su humanidad, y no acatar los usos como verdades irrefutables y las costumbres como reglas que sacralizan la comunidad donde prima el poder del falo.

Justo en un pedazo de territorio de pensamiento libre nació José Luis, en una familia de cinco hermanos, quienes aprendieron a cocinar, lavar, planchar mientras llegaba la hermanita, a la que esperaban contando las horas para que haga todo lo que ellos hacían en ese momento. El día que nació la bebé dieron por seguro que en unos años más se librarían de las “femeninas” tareas domésticas. Y lo expresaron con la osadía de los machos que esperan las disculpas de su víctima por haberse portado mal y haber “merecido” la golpiza.

Mas, no contaban con la descolonizada madre universitaria, que ya tenía alas en su pensamiento, cuando ni siquiera aquella palabra se había cristalizado como concepto. “Ni piensen que ella nació para servirles, ella nació para ser reina de esta casa y de su casa”, habló Mamá con la autoridad de la mujer expulsada de la escuela de la vida precisamente por pensar que las reglas de esa “cultura”, con cabeza de pene, era y es infiel al ser humano.

Alina y José Luis se conocieron en un callejón sin salida de la vida. El amor trepó por sus sangres con el desenfreno del vino. Hablaron sin aburrirse durante horas, días, semanas, de las hormigas, de filosofía, de la universidad de la vida, y por supuesto, de sus hogares, tan disímiles. Al doblar el día, coligieron que la violencia contra la mujer nace en casa y debe morir en casa para no reproducirse fuera de ella.

Alina no regaló ni un pedazo de su existencia al machismo porque ejerció su derecho a pensar y desafiar las costumbres de los machos y el uso que hacían y hacen de las mujeres. Encontró en José Luis al hombre cuya madre había enseñado que “una mujer merece el trato de una reina” (digamos de ser humano, para no comenzar la peligrosa inversión del orden de poder) y que para pasar a la eternidad no se necesita un apellido.

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