Amparo Carvajal ve que “Rodrigo, en este momento, no sabe en quién fiarse, en todo”
La presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), Amparo Carvajal, católica y reconocida luchadora por los derechos humanos y los derechos políticos, afirmó que percibe al presidente Rodrigo Paz en una situación de incertidumbre política y falta de confianza en su entorno.
Carvajal, de 87 años, de los cuales 57 los ha dedicado a Bolivia en la defensa de causas sociales y derechos humanos, fue consultada por Erbol sobre el panorama de conflictos sociales y los intentos de construir acuerdos políticos desde el Legislativo. En ese contexto, reveló que sostuvo una reunión con el mandatario y que quedó con una impresión clara sobre el momento que atraviesa el jefe de Estado.
Remarcó que el pueblo boliviano eligió democráticamente a Rodrigo Paz tras un proceso electoral en el que, según dijo, “liquidó a Samuel Doria Medina” en primera vuelta y luego se impuso frente al expresidente Jorge Tuto Quiroga en la segunda vuelta.
“Lastimosamente, Rodrigo, en este momento, y no es que no sepa, porque él es un hombre que no solamente por la trayectoria política de su padre y de sus amistades, que yo lo conozco desde que era niño, también a su madre cuando vivieron en el 76 en la escuela Fernando Bravo. Yo sé lo que él ha pasado, yo sé la historia de cuando estuvo de senador y yo te digo, y no es que tenga miedo, que es un derecho, pero que no sabe en quién fiarse en todo”, sostuvo.
La defensora de derechos humanos añadió que el principal problema es que actualmente “no se puede trabajar solo” y que cualquier gestión requiere de un trabajo coordinado entre el Ejecutivo y el Legislativo. “Lo más terrible en este momento, no de cualquier presidente, como yo misma, hoy no se puede trabajar solo, se tiene que trabajar en equipo”, afirmó.
Más adelante, señaló que el mandatario necesita consolidar una relación política con el Legislativo, instancia que -según considera- refleja la fragmentación política del país.
“Sé que tiene que trabajar con ese equipo del Ejecutivo, pero más que el Ejecutivo, que son elegidos por una persona, es el Legislativo. Y no tiene el Legislativo, porque el pueblo, en una gran parte de la división de la historia de este pueblo y de muchos otros pueblos, es dividir para reinar”, expresó.
Carvajal dijo observar el actual momento político “con pena” y “con tristeza”, especialmente desde su experiencia de más de medio siglo como educadora y activista social en Bolivia.
“¿Cómo terminará esto? ¿Cómo lo veo? Pues lo veo, no es la palabra ni mal ni bien, lo veo con pena, con tristeza. Lo veo con que, como educadora después de 57 años en el país, lo veo como: ¡qué hemos hecho mal!”, reflexionó.
La histórica activista explicó que muchas personas consideran que la Asamblea de Derechos Humanos no debería opinar sobre temas políticos; sin embargo, defendió su derecho a emitir criterios porque, aseguró, no hace política partidaria.
Recordó que, tras la muerte del general Hugo Banzer, fue Jorge Tuto Quiroga quien entregó la actual Casa de los Derechos Humanos. No obstante, afirmó que desde esa misma posición defendió posteriormente a Evo Morales, Álvaro García Linera y otros dirigentes políticos que atravesaron momentos difíciles.
Asimismo, indicó que uno de los problemas estructurales del país es la educación política de la ciudadanía, situación que se refleja en alcaldías y gobernaciones con dificultades de gobernabilidad actual.
Comentó que varias autoridades municipales le hicieron conocer casos de despidos de trabajadores y promesas incumplidas de reincorporación laboral, pese a disposiciones emitidas por el Ministerio de Trabajo.
Finalmente, señaló que Rodrigo Paz lleva seis meses en el gobierno, así como ella trabajando desde la sede de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, inmueble que -según recordó- fue entregado apenas 12 días después de que asumiera el mando del país, junto al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
Carvajal expresó su extrañeza porque, desde entonces, pocos periodistas hayan acudido a ese lugar para entrevistarlo. “Me piden que suba a plaza Murillo, cuando los que buscan la verdad y la razón deberían venir aquí”, afirmó.
